Confirmado / Aunque cada vez son más las parejas sexuales que se unen a esta práctica, ya sea por curiosidad o porque lo tienen como su próximo reto, sigue siendo un tabú que es posible llegar a romper por completo.

Lo importante del sexo anal es que se haga con el mayor cuidado, pues esta zona del cuerpo no está hecha precisamente para ser penetrada, por lo cual se presentan ciertos peligros que deben ser tomados en cuenta a la hora de la acción para evitarlos en el mayor grado posible.

 

Toma nota Bacterias al por mayor. Una vez que han terminado la penetración anal, es indispensable que lave su pene justo antes de proceder a la penetración vaginal, pues imagina todos los gérmenes que hay en él. De no hacerlo, es muy posible que se llegue a contraer una infección de manera instantánea. Sangrado. Significa que alguna o varias de las venas que se encuentran en esta cavidad han sido rotas; son muy delicadas y fáciles de reventar. Por eso es muy importante elegir un buen lubricante para que la penetración se haga correctamente, ¡no olviden la estimulación previa! Dificultad para contraer. Es muy probable que dures unos días yendo y viniendo al baño, pues a tu ano le costará más trabajo retener los desechos que tu cuerpo tiene dentro de él. Si ves que pasan semanas y el síntoma permanece, acude con tu doctor. ETS. Una enfermedad como el VIH/SIDA es más fácil de contraer vía anal que vaginal, por eso no debes prescindir de tu preservativo en todo momento, pues el riesgo es mucho más elevado.