La Nacion / Gold es el título original del film que aquí se conocerá pasado mañana como El poder de la ambición y que según se anticipa se inscribe en la misma línea de otras historias de estafas.

Una temática, según considera Mont Blanc, la distribuidora local del film, casi tan frecuentada por Hollywood como la de los justicieros. Recuérdese por ejemplo al especulador financiero de Leonardo DiCaprio en El lobo de Wall Street , al fundador de McDonald’s o al cuarteto de La gran estafa americana . Y que en este caso tomó como punto de partida un episodio de tan dramáticos contrastes como el que es considerado el mayor golpe sufrido por la industria minera en 1993 y que obligó a Matthew McConaughey a someterse a una transformación física tan discutible como cuestionable (debió engordar 23 kilos tras haber ganado el Oscar como mejor actor por El club de los desahuciados).

  La película cuenta la historia del buscador de oro Kenny Wells, sus triunfos y sus tropiezos, algunos verdaderamente graves.

“No se trata de un hombre que persigue de manera determinada el sueño americano -ha explicado también el protagonista, que dice haberse comprometido especialmente con el personaje-. Es un tipo que se busca la vida, que trampea, que engaña a la gente que lo rodea. Alguien que intenta sobrevivir cada día y lo consigue. Cuando supe de su historia, que dio origen a un verdadero escándalo, pensé que debía interpretar ese papel. Es más: pensé que sólo yo podía realmente hacerlo.”

Y al parecer estaba en lo cierto, a juzgar por los juicios expresados por algunos de los críticos que recibieron la película y señalaron precisamente eso: que es la presencia de McConaughey y su compromiso con el personaje lo que justifica en buena medida la visión del film.

A su lado, en el papel del geólogo que lo secunda como socio en la búsqueda de un filón de oro perdido en la jungla de Indonesia, aparece el actor venezolano Edgar Ramírez, quien ve en esta historia de aventuras muchas de las características y del encanto del viejo cine clásico de Hollywood. “Se trata de una película de aventuras con muchas de las características del cine clásico. Me recuerda mucho las películas de John Huston”, arriesga Ramírez. “Me siento muy orgulloso de poder participar en un proyecto como éste -agrega-, un proyecto que recuerda esa época del cine.”

La transformación de Matthew McConaughey en un tipo feo, pelado y todo lo contrario al buen mozo que suele mostrarse en las películas ha dado mucho que hablar. Entre el hombre más sexy de los mejores tiempos y este pelado gordito y con una visible pancita hay, por cierto, una visible diferencia. Gustos que pueden darse algunos buenos mozos cuando quieren probar que, a veces, es el talento y no sólo la pinta lo que vale.