@TipsFemeninos //  Nacen espectaculares mellizas de distintas razas con los mismo padres biológicos // Miami.  “No podemos creer que hayamos tenido una de cada color”, comentaron felices Hanna y Kyle, los papás de las mellizas Anaya (la rubia) y Myla (negra).

El nacimiento, ocurrido a principios de 2015 llamó la atención de los medios del Reino Unido. Sin embargo ahora, a 10 meses del evento, la diferencia entre las dos niñas se ha hecho aún mucho más notoria.

La pequeña Anaya heredó las características de su mamá: rubia, blanca, sonrosada y de facciones redondas. Myla, una copia de su papá (que tiene parte de ascendencia africana), por el contrario es morena, de pelo grueso y facciones graciosas y delicadas.

Entre bromas y bromas…

Cuando comenzaron a salir, Hanna y Kyle siempre recibieron bromas por parte de sus amigos: “¿Qué van a hacer si tienen guaguas una de cada color?”, solían preguntarles. “Siempre dijimos que ni siquiera sabíamos si eso era posible”, comenta Kyle. Y agrega: “Ahora sabemos que sí es una realidad y, además, que ambas pueden ser hermosas; nuestras hijas hacen que la gente se volteen donde quiera que vayamos”.

Cada día más distintas…

Además de las notorias diferencias físicas, las mellizas han desarrollado personalidades opuestas. “Myla (morena) siempre está moviéndose, queriendo tomar cosas, haciendo ruido y ya aprendió a gatear. En cambio, Anaya siempre está quieta y en silencio. Ni siquiera nosotros podemos creer que sean en verdad mellizas, son muy distintas y hasta opuestas”, comentó Hanna.

Las mellizas, que cumplirán un año en abril, nacieron con tallas también dispares. Myla fue más grande y pesó poco más de 3 kilos. Anaya, en cambio, fue pequeña y apenas superó los 2,3 kg.

Al principio, las diferencias físicas fueron menos notorias, pero al pasar algunas semanas, las características se hicieron visibles: Myla, al igual que su papá, tiene la piel oscura, los ojos grandes y café y el pelo negro rizado. Anaya es pálida, tiene el pelo rubio y los ojos claros.

De acuerdo a los científicos este hecho es posible, pero improbable: con una tasa de ocurrencia de 1 en 1 millón. En este caso específico, el padre tenía genes blancos y negros, mientras que su mamá sólo blancos. Por ello, Anaya heredó las características de su mamá y de la parte blanca de la familia de su padre y Myla los genes de piel y pelo más oscuros de su papá, que son dominantes.

Fuente: Emol

 

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