El Informador / Las mujeres pueden alcanzar el clímax de diferentes maneras, pero existe una forma que es la más intensa de todas: el orgasmo cervical .

El cérvix o cuello uterino es la parte inferior del útero que está conectado a ambas partes del aparato reproductor femenino. Este se halla al fondo de la vagina, y es flexible y estrecho con un tamaño de tres centímetros de longitud y 2,5 de diámetro.

El International Society for Sexual Medicine a través de una investigación descubrió que este tipo de orgasmo es fisiológicamente diferente al clímax inducido por el clítoris.

Esto se debe a que la información señorial de la vagina y del cuello uterino se comunica directamente con el nervio pudendo, el vago, el hipogástrico y el pélvico.

Según la coach sexual estadounidense, Kim Anami, este tipo de orgasmo puede a llegar a durar días, debido que es “el más profundo y trascendente de todos, que hace estremecer a todo el cuerpo y crea una intensa relajación emocional, capaz de conciliar el lado más físico del orgasmo clitoridiano y el emocional del punto G”.

Para poder alcanzar el orgasmo cervical se debe estimular, acariciar y masajear el cérvix. Sin embargo, para llegar a descubrir dónde se encuentra es importante conocer bien tu cuerpo y comenzar a prestar atención a lo que sientes. Luego tu pareja podrá acercarse lentamente y con cuidado.

Para alcanzar el cuello interino se requiere de una penetración profunda, puede que al principio se experimente un poco de dolor.

Los especialistas explican que la mejor posición para llegar a él es la conocida como el “perrito”. Para hacerla la mujer debe estar apoyada en sus rodillas mientras el hombre la penetra por detrás. Esta permite que la penetración sea más intensa y mucho más profunda, lo cual ayudará a llegar al cérvix.