Diario La Antena / Típico que estás viendo la televisión y pasan un comercial donde aparece uno de tus platillos favoritos, inmediatamente se te antoja y empiezas a salivar, pero te habías preguntado ¿por qué se nos hace “agua la boca”? A finales del siglo XIX, el psicólogo ruso Iván Pavlov hizo un experimento con perros para medir los reflejos en animales y comprender mejor el mecanismo en los humanos. La prueba consistió en tocar el timbre y dejar que los perros olieran la comida. Después de un tiempo bastaba con que se tocara el timbre para que los canes empezaran a salivar, a esta reacción por asociación la llamó “Ley del reflejo condicional”. En los humanos ocurre exactamente lo mismo. Cuando algo nos parece apetecible, el cerebro manda la señal a las glándulas salivales y éstas empiezan a generar más saliva, comienza la secreción de jugo gástrico y se estimula el proceso de digestión; así lo afirman investigadores en biología salival del King´s College de Londres. Basta con que veas o huelas un alimento que te gusta para que literal se te haga “agua la boca”. La próxima vez que tengas un rico plato frente a tus ojos, percibas su delicioso olor y mueras de ganas por comerlo, ya sabrás la razón por la que tu saliva se activa de manera instantánea. Y a ti, ¿con qué se te “hace agua la boca”?