Canal de Noticia / Las rupturas sentimentales no son algo sencillo. Cada vez que terminamos una relación de pareja solemos sentir un mix de sensaciones que pueden abarcar liberación, hasta, temor, nostalgia y arrepentimiento, de que algo a lo que estábamos muy acostumbrados haya llegado al fin.

En ese contexto, la costumbre y el temor a lo desconocido se convierten en una de las causas principales de las ganas de volver con nuestras exparejas. Sin embargo, no son la única razón. Sigmund Freud, el padre de la psicología moderna, aporta algunos datos valiosos para entender estos patrones de conducta.

Según Freud, el sentido de posesión es una de las máximas razones por las que sentimos ganas de volver con nuestros ex. Cuando vemos que esa persona se encuentra en una nueva relación -o nos imaginamos eso- el instinto animal nos lleva a querer regresar para demostrar que somos mejores que la nueva pareja.

Otra de las razones que Freud explica viene relacionada enteramente con lo sexual. Para el padre del psicoanálisis, nuestro cuerpo busca repetir las sensaciones placenteras y, por eso, siempre tendremos ganas de volver a tener relaciones sexuales con la persona que más la hayamos disfrutado.

¿Es sano volver con nuestras exparejas? Si bien cada caso es único, la ciencia tiene una respuesta para esta disyuntiva. De acuerdo con un estudio de la Universidad de Kansas, Estados Unidos, cuando se vuelve con una expareja, la relación nunca vuelve a ser la misma.

Psicológicamente, se percibe cómo la relación cojea. Aumentan las suspicacias acerca de si hay ganas sinceras de parte de la otra persona respecto a retomar el compromiso. Al parecer, ambas partes están de alguna manera menos comprometidas con la relación y, por ende, menos dispuestas a hacer sacrificios para el crecimiento conjunto.

Vía VIX