Expansión / Extender su jornada laboral no le ayudará a mejorar sus resultados. Enfocarse en lo importante y sacar partido a cada hora gestionando las interrupciones es fundamental para aumentar su productividad.

Ser dueño de su tiempo le hará libre y más productivo. Aplicar este mantra en el trabajo diario es la mejor opción para lograr esa eficacia que todos los profesionales persiguen, porque no se trata de trabajar más horas, sino de hacerlo mejor. La productividad es la relación entre los resultados y el tiempo utilizado para lograrlos, y permanecer más tiempo en el puesto de trabajo no es la solución para aumentarla. Los psicólogos y los neuropsiquiatras aseguran que si existe prisa y estrés, la atención se dispersa y el rendimiento es menor. El 80% de nuestra productividad se consigue con el 20% de nuestro tiempo. El rendimiento, por tanto, está asociado a la eficiencia.

Un reciente informe de Asempleo -Asociación de Agencias Privadas de Empleo- concluye que aumentar el número de horas de trabajo disminuye la productividad. Uno de los ejemplos que pone para ratificar esta afirmación es que en los países de la UE-28 en los que se prolonga la jornada laboral, la productividad por hora trabajada es menor. Así en Luxemburgo, Irlanda, Suecia y Holanda, donde se trabaja menos horas, son más productivos que Rumanía, Polonia y Hungría, en los que el tiempo de trabajo es más largo. Asempleo destaca que la flexibilidad laboral favorece una mejora de los resultados, pero no es el único camino.

Gonzalo Martínez de Miguel, director de Infova, asegura que es esencial el ejemplo de los jefes: “Si quienes dirigen alargan las jornadas de forma habitual están mandando un mensaje claro a los colaboradores. La hora de salida es un objetivo que debe ser cumplido por todo el equipo. Luego las excepciones las tratamos como tales. Si un día hay que alargar la jornada, se alarga, pero no puede ser la norma”. Para Mercé Delgado, CEOy CFOde Fluendo, “la mejor forma de transmitir la eficiencia en una jornada laboral es trasladar los objetivos y prioridades de forma adecuada, y luego otorgar autonomía para que cada cual pueda gestionar a su vez sus propios objetivos y prioridades en línea con los de todo el equipo”.

El 80% de nuestra productividad se consigue con el 20% de nuestro tiempo