Analitica / La casa de moda Prada presentó este lunes en la pasarela de Milán (norte) su propuesta para el hombre del próximo verano, una temporada que no imagina cálida y para la que apostó por bermudas cortísimas combinadas con gorros térmicos de montaña.

Con esta colección Prada emprendió un viaje de regreso al diseño básico y la sobriedad lo impregnó todo, para idear a un hombre cosmopolita y viajero que caminó sobre una pasarela decorada con coordenadas geográficas de todo el orbe.

Su propuesta está pensada para una temporada primavera/verano ventosa, incluso fría, toda una contradicción que quedó reflejada en las combinaciones presentadas.

Las bermudas, muy cortas, casaban con gruesos jerséis de lana, suéteres de cuello vuelto, abrigos tres cuartos, altos calcetines y abrigos de piel, además de una de las insignias de la apuesta, junto a las mochilas: los gorros térmicos de montaña con enormes orejeras.

La sobriedad caracterizó toda la colección y se apostó por prendas monocromas, pero de vivos tonos como el naranja, el amarillo, el verde, el fucsia, el rojo o el azul.

Rara vez apareció un estampado pero cuando lo hizo fue para aludir a paisajes urbanos, con rascacielos, y en alguna camiseta se coló alguna flor de estética oriental o un detalle marinero.

Entre el resto de marcas que desfilaron, MSGM apostó por un verano inspirado en iconos de las décadas de 1970 y 1980, al mostrar en sus prendas imágenes de la película Tiburón o de los dibujos “manga” que llegaron a Italia en aquella época.

Su director creativo, Massimo Giorgetti, se decantó por los colores flúor, los estampados con palmeras o frutas exóticas y una idea del hombre turista que no duda en calzarse unas chanclas con calcetines.

De hecho algunas de sus prendas cuentan con grandes impresiones de fotografías realizadas por el estadounidense Roger Minick, conocido por sus retratos de turistas