TipsFemeninos / Mario es un empresario de 57 años que en el consultorio se relaja y cuenta sus sensaciones respecto del placer sexual. Ultimamente su vida se ha tornado algo monótona y comenzó con gran insistencia a plantear algo que estuvo escuchando dentro de su grupo de amigos. Cuando llega a su casa, en reiteradas oportunidades no siente libido… ¿Resultado? Le propone a su mujer agregar una tercera a la relación. Comenta las historias de otros fulanos conocidos en las cuales se ha reactivado el deseo en el terreno sexual. Su mujer, Laura, rechaza esa experiencia y hasta llora cuando lo escucha, ya que siente que se ha terminado el amor y que no podrán volver a reencontrarse.

En este caso, no hay complicidad para este juego sexual y se vive desde un lugar peligroso. Esto obviamente no realimenta el vínculo, ya que para que no haya posibles reclamos a futuro, ni tampoco distancia o rechazo, ambos debieran consensuarlo. Debieran los dos estar abiertos a la experiencia antes de seguir adelante.

La brusquedad no parece ser parte de un juego para probar otras cosas. Forzar la relación sin trabajar las circunstancias que se interponen para incrementar el estímulo, ¿es conveniente? En este caso, se les indican tareas sexuales para fortalecer la unión de la pareja y que luego, si lo desean, puedan estar preparados para la experiencia.

Incluir a un tercero no es un reaseguro. El tercero puede ser la manera de la pareja para elegir el desapego. Sucede como común denominador, que cuando se decide a incluir a otro en la intimidad, esto no debe ser la única alternativa para salvar la relación. Aunque se amenace con que de lo contrario habrá separación o que de esa forma nadie engaña.

La realidad es que esa pareja ya no está funcionando. Puede suceder que con la aceptación de la otra parte se sortee la culpa o ese sentimiento que no permite el placer. La angustia que viven en esta experiencia de mentira, traición y engaño es tan terrible que terminan sintiendo como una situación que no quieren volver a experimentar, sobre todo cuando les ha costado la familia. Entonces, es mejor abrir la pareja a un tercero. También se debe incluir el grupo de los que quieren ser descubiertos para decir por medio de ese mensaje al otro que se acabó el amor.

¿Preocupado porque tu pareja te propuso un trío?