La Verdad / Condiciones laborales, viajes, coyunturas familiares son algunos de los motivos que llevan a muchas personas a no tener con quién compartir la Nochebuena o el Año Nuevo. También están aquellos que optan por quedarse afuera de los festejos.

Harry Campos Cervera, médico especialista en Psiquiatría analizó que “hay un mandato cultural que indica que hay que pasar estas fiestas con gente y esto hace que se construya un ideal que si no se puede alcanzar se produce una especie de depresión. Es un bombardeo permanente, el tema Navidad invade todos los espacios y se relaciona con estar con alguien”. 

Celia Antonini, psicóloga y escritora dijo que es sólo una cuestión de actitud. “Quien elige estar solo no la pasará mal porque es una elección, muchas veces basada en características de personalidad, por tratarse de personas tímidas o simplemente porque no les gustan las reuniones”.

Antonini opinó que quien no lo elige por circunstancias ajenas a su voluntad tiene que pasar las Fiestas solo, ?hay mucho que puede hacer para no quedarse en la tristeza”.

Algunos tips útiles

– Hacer un festejo privado. “Mucha gente se prepara una rica cena de  Navidad o Año Nuevo, hace algo especial para sí mismo y festeja  comiendo aquello que no suele comer, o bien opta por hacer algo diferente y especial”.

– Dedicar una noche a la solidaridad. “En este mundo globalizado hoy estar solo es más que nada una elección. Hoy la gente que está sola puede hacer un montón de cosas. Por ejemplo, inscribirse en un voluntariado. Hay muchas organizaciones que se dedican a ayudar a los que menos tienen y 24 y 25 de diciembre trabajan llevando donaciones a quienes más lo necesitan”.

– Buscar compañía. “Otra opción es tocarle el timbre los días anteriores a algún vecino. Quien no tiene familia seguramente tiene amigos, quedarse solo es también una actitud de cada uno”.

– Acercarse a festejos multitudinarios. “Es difícil que la gente se quede sola si hace algo para no estarlo y sobre todo a fin de año, cuando hay muchísimos lugares públicos donde está lleno de gente”.

Con amigos, en familia, compartiendo con la comunidad, o en soledad elegida, que una Navidad sea feliz parece estar al alcance de la mano de todos. Hacer que sea la mejor Nochebuena posible con lo que cada uno tiene es el “mandato”. Accionar, no quedarse quieto y sentirse mejor con uno mismo es el mejor “regalo”; que cada persona a quien este fin de año encuentre sola podrá hacerse.