@TipsFemeninos // Semillas para alimentarse mejor // Miami. Las semillas germinadas son una opción poco conocida y una alternativa para alimentarse saludablemente. Se trata semillas o granos a los que se les hace un proceso para que la raíz brote y así destinarlas a la alimentación.

Son una fuente natural de vitaminas y otros derivados, de fácil digestión gracias a los cambios sufridos durante el proceso.

Este alimento tiene propiedades nutricionales superiores al de los granos secos: su contenido de vitaminas, minerales, oligoelementos y enzimas pueden multiplicarse por varias centenas durante la germinación.

El proceso de germinación y consumo

Lo primero que se debe hacer es escoger la semilla a germinar, bien sea, granos o cereales. Este proceso se puede hacer en distintos recipientes, puede ser en ollas, latas, cajas de cartón (como las de leche), o bolsas de tela. Estas comienzan su proceso desde el remojo que puede durar entre 8 y 12 horas (varían por semilla) a temperatura ambiente, haciéndolo más rápido en la medida que hace más calor. “Por ejemplo, según datos del sitio web Wikipedia, el frijol chino crece 5 cm a 20 °C en 6-7 días, mientras que a 25 °C le bastan 4 días. En la germinación la cantidad de vitaminas se multiplica de 3 a 12 veces según el tipo.

Pasado el tiempo de remojo se deben lavar y pasar al recipiente escogido, en el caso de una bolsa de tela, se colocan las semillas ahí y se dejan escurrir. Para mantener la semilla ‘viva’ se deben humedecer dentro de la bolsa 2 o 3 veces por día, pero siempre dejándolas escurrir, en este proceso la persona debe estar muy pendiente, pues de no humedecer la semilla estas se pueden secar o de hacerlo muchas veces, más de lo indicado, se pudren. Pasados unos 4 días, ya están listas para el consumo.

Lo ideal es consumirlas crudas, pues de cocinarlas se degradan las vitaminas y enzimas. A ciertas personas la cáscara de algunas legumbres y cereales pueden parecerle duras. De ser así se cuecen a baja temperatura, o hervir durante unos segundos. Otras personas optan por hacerlas al vapor.

De querer retirar la piel de la semilla pueden remojarse los brotes en un recipiente grande y se separan con un colador.

Los frutos secos necesitan ser remojados previamente durante largo tiempo antes de hacerlos germinar. Este proceso de pregerminación hace que los minerales que contienen (incluyen el calcio) sean más fácilmente asimilables por el cuerpo humano.

Conservación

* Guardarlos en un recipiente cerrado dentro del congelador.

* Evitar guardarlos en bolsas de plástico. Se pueden deshidratar.

* Algunos brotes siguen creciendo a pesar del frío y la escasez de oxígeno. (Pasa con las arvejas).

* De tenerlos en la nevera deben lavarse todos los días y consumirlos en el menor tiempo posible.

* Lavarlas antes de su consumo, ya que el no hacerlo podría provocar alguna enfermedad de carácter estomacal.

* No guardarlos más de 10-14 días, si lo que se pretende es aprovechar sus vitaminas, enzimas y minerales.

Algunas que se han podido germinar:

Legumbres: alfalfa, fenogreco, frijol chino, lenteja, judía.

Cereales: avena, trigo, maíz, mijo, centeno, alforfón, cebada, quinoa, arroz.

Oleaginosas: sésamo, girasol y frutos secos como la almendra, la nuez.

Verduras: brécol, zanahoria, apio, repollo, espinaca, hinojo, nabo, cebolla, puerro, perejil, rábano.

Beneficios

Según una recopilación en el sitio web www.germinadosencasa.com las siguientes son algunas propiedades terapéuticas:

* Favorecen los procesos de desintoxicación y depuración.

* Fortalecen el sistema inmune.

* Combaten la acción de los radicales libres.

* Estimulan la secrección del páncreas.

* Facilitan la digestión al activar los procesos de regeneración y desinflamación del aparato digestivo.

*  Mejoran el funcionamiento intestinal y fortalecen la flora intestinal.

* Rebajan el índice de colesterol.

Fuente: El Universal

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