El Heraldo / Kelly Talamas, de origen estadounidense, ha sido calificada como una de las voces más influyentes en la industria de la moda latinoamericana.

Tras diez años en Vogue México y Latinoamérica, donde llegó a ocupar la dirección editorial y la dirección creativa, se despidió de la revista el pasado octubre para radicarse en Colombia y trabajar en proyectos personales.

En diálogo con EL HERALDO, la americana dio a conocer el desafío mayor que deberá enfrentar la industria de la moda en este 2018.

“Yo creo que el mundo en general está pasando por muchos cambios: tecnológicos, políticos y el global warming (calentamiento global), todos nos están afectando y es el tema de conversación que muchos están teniendo, incluyendo la moda, que es una forma de arte, y el arte siempre es de los primeros en reaccionar frente a lo que está ocurriendo. La mayoría estamos cuestionándonos y pensando cómo enfrentar esto, cómo ser responsables en lo que estamos haciendo porque venimos de muchos años de consumo masivo y momentos frívolos. Por eso considero que el tema más importante y del que se lleva hablando un poco más de un año en la industria es la sustentabilidad”, expresó.

Esta industria revolucionaria, glamorosa y creativa, se ve empeñada por ocupar el segundo lugar de las más contaminantes y al mismo tiempo una de las que más vulnera a quienes trabajan a su alrededor (diseñadores, modelos, artesanos, entre otros).

Por ejemplo, una prenda creada con poliéster –fibra más usada para hacer ropa en el mundo– tardará más de 200 años en descomponerse, según afirman expertos. Y para su realización se utilizan 70 millones de barriles de petróleo.

Las telas de fibras naturales como el algodón, también significan un problema, puesto que este es el cultivo que más consume plaguicidas: 24% de todos los insecticidas y 11% de todos los pesticidas del mundo, que afectan la tierra y el agua.

“Los últimos años ha habido muchas salidas de diseñadores de marcas importantes a causa del estrés y la presión a la que se ven sometidos por las múltiples colecciones que deben crear al año (de seis a diez). Ahora entraron a revisar que no es sustentable, aunque sí hay personas del mundo qué las pueden comprar, no es bueno para el medio ambiente  y es uno de los temas que vamos a empezar a ver y también cómo nosotros los consumidores podemos ir cambiando poco a poco la forma cómo vemos y consumimos la moda”.

Kelly Talamas asegura que “no todos los problemas que nos aquejan se puedan cambiar en este año, pero si podemos dar pasos importantes para empezar a pensar diferente y lo relevante es tejer la conversación, tomar acciones pequeñas y conocer el problema que tenemos en las manos para poder actuar”.