Diario Republica / El sexo es un remedio casero contra muchas patologías del cuerpo y de la mente, entre sus bondades se cuenta la de combatir el insomnio Los hombres suelen dormirse después del sexo pero no por ser egoistas, sino mas bien por una respuesta fisiológica, ya que según un artículo publicado por la revista Neuroscience and Biobehavioral Reviews, al tener relaciones sexuales el hombre libera una secreción masiva de dos sustancias químicas, la oxitocina y la serotonina, que inducen un profundo sueño, por lo que si un hombre tiene problemas para dormir, tener sexo con su pareja o masturbarse le ayudará con ese problema, pero para la mujer podría funcionar al menos eso piensa la doctora Laura Berman, directora del Centro Berman de Sexualidad Femenin. Para Berman, según reseña de upsocl.com, un poco de actividad nocturna podría ser la clave para acabar con el insomnio pues ayuda a liberar el estrés o combatir a la depresión y, en algunos casos, a ambos, lo que se traduce en bienestar en el cuerpo y permite conciliar el sueño. Lea También: Conversaciones sexuales que toda pareja debe tener La especialista resalta que cuando las personas tienen relaciones sexuales íntimas el cuerpo libera de forma natural neuropéptidos, conocidas como endorfinas, que son las responsables de causar estados de ánimos eufóricos y felices, esto unido al esfuerzo físico que se relaiza y a la tensión muscular generada por el orgasmo, ayuda a cansar el cuerpo de manera placentera, esta es la razón por la que luego de tener sexo te sentirás menos estresado y positivo. Saralyn Mark M.D, profesora adjunta de medicina de la Facultad de Medicina de Yale secunda la propuesta de Berman, por lo menos así lo reseño la revista Women’s Health, ella asegura que el sexo estimula la producción de oxitocina, loq ue hara, además de umentar la cercanía de los amantes e inhibe la producción de la hormona del estrés, más conocida como cortisol. Esta reconfiguración hormonal, por decirlo de alguna forma, hace que tu cuerpo se sienta más relajado de forma natural, algo que genera una transición más fácil a la hora de dormir.