El Tiempo / Para la Organización Mundial de la Salud (OMS), la lactancia materna es la forma ideal de aportar a los niños pequeños los nutrientes que necesitan para un crecimiento y desarrollo saludables.    Recomiendan que sea exclusiva durante  los seis primeros meses. A partir de entonces, introducir alimentos apropiados para la edad y seguir amamantando hasta que el niño tenga 2 años, incluso más.     El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) señala que la leche materna es la primera vacuna del bebé y la mejor protección que tiene contra enfermedades y  trastornos.     Debido a la escasez que hay en el país de importantes rubros, especialistas consideran que este recurso  se vuelve aún más conveniente para garantizar la nutrición de los niños, pues siempre lo tendrán disponible si se utiliza la técnica adecuada.     La pediatra Yolicar De Los Ríos señaló que ?la principal ventaja de la lactancia materna es la disponibilidad, pues no se deben comprar ni preparar productos. Siempre que exista una succión permanente habrá producción de la leche, que aporta todos los requerimientos calóricos y nutritivos para el bebé?.     Aseguró que todas las mujeres pueden amamantar, siempre que dispongan de buena información y del apoyo de su familiares y médicos.        ?Los seis primeros meses deben ser de lactancia exclusiva, luego que los niños empiezan a consumir alimentos esta puede seguir hasta los dos años, y se puede extender siempre que haya un acuerdo entre madre e hijo?.     Según el portal web www.who.int, la OMS recomienda que a los 180 días se empiece a dar a los lactantes alimentos complementarios, además de leche materna: dos a tres veces al día entre los seis y ocho meses de edad, y tres veces al día más un refrigerio nutritivo de los nueve a los 11 meses. Entre los 12 y los 24 meses, deben dárseles tres comidas y pueden ofrecérseles dos refrigerios nutritivos.        Menú      En cuanto a la dieta para las madres lactantes, la doctora refirió que existen dos visiones sobre este proceso de alimentación: una en el que los pediatras permiten todo tipo de comidas y otra, que es el que ella aplica, en la que hay ciertas restricciones.    ?De acuerdo con mi experiencia clínica recomiendo un menú libre de lactosa y de alimentos que puedan provocar alergias o cólicos al bebé los tres primeros meses, como brócoli, coliflor, pescados, embutidos, enlatados y cítricos. Al pasar ese trimestre vamos probando y se van liberando ciertas comidas?.     Explicó que esto se hace siempre que el paciente (bebé) no presente ningún síntoma de alergias.     ?Actualmente, ante los problemas para conseguir productos de primera necesidad, se pueden hacer ciertas concesiones en la dieta a fin de que la madre obtenga las proteínas y nutrientes necesarios. Se puede permitir el consumo de granos y vegetales verdes y pescado dos veces a la semana, si no hay antecedentes alérgicos en la familia, a fin de reemplazar otros alimentos?.     Otra opinión      Para la nutricionista Ysabel Rivas, las madres lactantes deben seguir un plan de alimentación balanceado que garantice la ingesta de proteínas de alto valor biológico, grasas no saturadas, carbohidratos, frutas y muchas ensaladas frescas.    ?Se deben evitar productos altos en sal, granos, coles como repollo, brócoli y coliflor; y frutas como melón y patilla, que puedan ocasionar distensión abdominal al lactante. También están prohibidos los refrescos, frituras, condimentos artificiales, bebidas enlatadas o envasadas, pescado y productos del mar para evitar alergias?.     Con respecto a la escasez, indicó que se puede optar por tubérculos y verduras para sustituir  el arroz y la pasta. Algunas opciones son la  batata, plátano, auyama, yuca, ocumo y ñame, con los cuales se pueden incluso preparar arepas.

Opinión  profesional     Para la pediatra Yolicar De Los Ríos, existen diferentes ?mitos? sobre la lactancia materna que ?no tienen base?. Explica que soló existen tres razones por las que   no se puede  amamantar: ser una madre con  virus de inmunodeficiencia humano (VIH), estar recibiendo tratamiento de tipo oncológico y padecer enfermedades como galactosemia (afección por  la cual el cuerpo no puede utilizar el azúcar simple,  galactosa) o fenilcetonuria (que provoca que el hígado  no pueda metabolizar aminoácidos). Fuera de esto, considera que no hay impedimentos físicos.         Mito: ?Las mujeres que no se  alimentan bien  no dan lactancia de calidad y los niños no aumentan de peso?.     Realidad: Los estudios demuestran que aun las mujeres desnutridas son capaces de producir leche de suficiente calidad y cantidad para suplir las necesidades de crecimiento del niño. En la mayoría de los casos, el escaso peso se debe al consumo insuficiente de leche materna derivado de horarios estrictos, de una inadecuada succión o un problema orgánico del niño.     Mito: ?Una madre debe tomar leche para producir leche?.       Realidad: Una dieta balanceada y saludable, que contenga verduras, frutas, proteínas, vegetales verdes y  suficientes líquidos (agua), es todo lo que necesita una madre para nutrirse adecuadamente y producir leche.     Mito: ?Una madre que esté consumiendo antibióticos no puede amamantar?.     Realidad: Existen antibióticos que pueden tomar las madres cuando estén amamantando. Es cuestión de consultar con su médico cuáles, en qué dosis y por cuánto tiempo es permitido.     Mito: ?Las mujeres que padezcan enfermedades como chikungunya, zika o que tengan mastitis no pueden amamantar?.     Realidad: Se debe consultar al  médico para que evalúe  el riesgo  que   estos padecimientos representan  y decida si es adecuado continuar con la lactancia. En la mayoría de los casos es posible.

Ventajas Para la madre: Menos posibilidades de cáncer de mama. Ayuda a recuperar el peso corporal previo al embarazo. Para el bebe: Menor riesgo de desarrollar   diabetes, hipertensión,   alteraciones renales, anemias y alergias.

1° de agosto es el Día Mundial de la Lactancia Materna, establecido en 1991 por la Unicef.   A esta iniciativa se han ido sumando  propuestas y se promueven los derechos para la madre en la edad de lactancia del niño.