El Informador / Todas hemos tenido ese amigo o amiga que cada vez que vas a su casa, todo está impecable. Tiene el mismo trabajo que tú, sale a la misma hora, y de alguna forma, siempre tiene tiempo para limpiar su hogar. ¿Cuál es su secreto? ¿Le habrá vendido su alma al diablo?

Solía pensar que este tipo de personas son como Mónica de “Friends”; tienen un amor genético hacia la limpieza. Sin embargo, no es necesario amar la higiene o tener miles y miles horas de tiempo libre para ser ordenado y limpio, con que te sepas estos cinco trucos, tu casa podrá verse mejor que decente el 80% del tiempo.

Conoce la diferencia entre limpio y ordenado

El piso de tu casa podría estar limpio, tu baño reluciente, pero si hay ropa por todos lados y juguetes por doquier, tu hogar no se verá bien. Cualquier cosa que hagas para limpiar no tendrá ningún efecto a menos que también seas ordenada. Tu mejor opción es enfocarte 70% en el desorden y 30% en la limpieza.

El orden debe convertirse en un hábito diario

La gente que tiene un hogar limpio todo el tiempo no espera a que su cuarto parezca un hoyo negro para después limpiarlo. Tienen rutinas (no horarios) para arreglar su desorden. Esto podría decir que tienden sus camas cada mañana o que limpian los trastes cada noche, pero la clave del éxito está en sus hábitos.

Limpia con la corriente

Lo que usas, lo limpias, lo que destiendes, lo tiendes, lo que ensucias, lo limpias. Eso es limpiar con la corriente. Es mucho más fácil hacer una pequeña tarea cada hora, que arreglar toda una casa en poco tiempo. ¡Así a todos nos daría flojera!

Deja de guardarlo todo

Será muy difícil ser ordenada si guardas todo. Está bien que seas un poco sentimental y te guste la idea de guardar los boletos del cine de la primera cita con tu novio, pero entre más cosas tengas, más desorden harás? y más flojera te dará limpiar tu hogar. Simplifica tu vida y deshazte de lo que no necesitas.

Ten un cajón de basura: Seamos sinceros

Nadie puede ser perfecto y tenerlo todo en su lugar. No estoy siendo pesimista, sino realista. Así que separa un cajón de tu clóset para guardar las cosas que se te haya olvidado ordenar cuando tus padres realicen una visita. Sólo acuérdate de limpiar ese cajón cada que puedas.

Estos hábitos son fáciles, simples y requieren menos tiempo de lo que te imaginas. Y si quieres tener un hogar limpio y ordenado, empieza con uno de estos trucos y poco a poco ve implementando los otros. ¿Ves? No es tan difícil como crees.