El Tiempo / El asma es una enfermedad del aparato respiratorio en la que los bronquios se inflaman y se obstruye el paso del aire, lo que da lugar a síntomas como tos, pitidos, presión en el pecho, falta de aire o sensación de ahogo. ?Los síntomas asmáticos recurrentes son causa frecuente de insomnio, cansancio diurno, disminución de la actividad y absentismo escolar y laboral?, señala la Organización Mundial de la Salud (OMS). Esta entidad subraya  que la  patología  tiene una baja tasa de letalidad en comparación con otras enfermedades crónicas.     La Iniciativa Global para el Asma (Gina) indica que siempre suele haber cierto grado de inflamación, incluso cuando no se experimentan síntomas. No obstante, recalca que si el asma no está controlada, se repetirán los ataques de síntomas asmáticos. Estas crisis ?son empeoramientos  que requieren modificaciones del tratamiento?, explica Eva Martínez Moragón, coordinadora del Área de Asma de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (Separ).     Durante  estos eventos  ?los bronquios están más inflamados y se obstruyen al paso del aire. El paciente nota tos, ahogo, opresión en el pecho y sibilancias o pitidos?.     Asimismo, la neumóloga precisa que las crisis pueden ser de instauración rápida (en menos de tres horas) o de instauración lenta (en días). Atención oportuna En los  casos leves, ?el paciente debe tomar la medicación de alivio que tenga prescrita, que habitualmente es  un broncodilatador de acción corta inhalado, como el salbutamol. Además, debe aumentar su medicación de control durante unos días e incrementar la dosis de su inhalador habitual de mantenimiento que contiene corticoides inhalados, siguiendo el plan de autotratamiento que le haya prescrito su médico?. Si la  crisis es  moderada o grave,  las molestias son más importantes e impiden que el paciente desempeñe sus actividades,  o incluso pueden aparecer en reposo. Si  es muy grave, ?los labios se ponen azules y el nivel de conciencia disminuye?.     Martínez indica que el paciente ?debe tomar su broncodilatador de alivio y seguir su plan de autotratamiento (en muchas ocasiones tomando también un corticoide oral). Pero si la respuesta no es buena  hay que acudir de inmediato a un servicio de urgencias?.     Para saber si una crisis de asma es grave, la especialista manifiesta que hay que fijarse en varios detalles, sobre todo si se trata de un niño.     Así, hay que observar ?si hace muchos esfuerzos para respirar y si se le hunde el pecho o se le marcan las costillas. También hay que ver si cambia el color de los labios y si se afecta el nivel de conciencia?. Quien presencie que  alguien sufre una crisis de asma puede ayudar facilitándole su medicación y trasladándolo a emergencias.