La Nacion / En el uniforme escolar el calzado juega un rol importante, recalcan los expertos, ya que es importante que sea cómodo tomando en cuenta que los estudiantes los usan cinco o más días a la semana y varias horas cada día.

Hay consejos y aspectos que los padres deben considerar al momento de comprar o renovar este zapato, junto con el precio y lo estético, señalan los entendidos. No sólo para que los niños estén cómodos, también para evitar malestares y la posibilidad de otras futuras dolencias.

Los padres deben comprar el calzado escolar que esté al alcance de su bolsillo, pero teniendo también en cuenta que no provoquen problemas de salud a su hijo.

Claudio Meneses, traumatólogo infantil del Hospital Clínico San Borja Arriarán , dice que un mal zapato puede ser aquel que no tiene la talla adecuada, que es muy rígido o cuya forma no se adapte al pie del niño. Y puede provocar desde dolor a un daño más permanente.

Lesiones superficiales como ampollas, heridas, hongos;  inflamación y dolor de pies y piernas; uñas encarnadas e incluso casos de deformaciones óseas o articulares como los juanetes. Todos estos problemas pueden tener origen en un mal calzado, describe el especialista.

  CONSEJOS para no esquivocarse ?El zapato a elegir debe cumplir el objetivo de proteger el pie a todo evento, considerando las diferentes actividades que desarrollan los niños y las diferentes condiciones climáticas, por lo que es mejor que sean calzados cerrados, de plantilla blanda, con antideslizante, contrafuerte duro, punta cuadrada.

? Es muy importante llevar al niño al momento de comprar el calzado, ojalá luego de todo un día de actividad, ya que de esa forma el pie estará en su momento más hinchado al probárselo.

? La prueba del calzado, además, siempre debe ser con calcetines o medias, para evitar equivocarse en el tamaño.

?Se deben probar ambos zapatos , no es infrecuente que un pie sea de tamaño mayor al otro y hacer que los niños caminen con ellos y los prueben dentro de la tienda.

? Al momento de la prueba, el zapato no debe oprimir el pie, pero tampoco ser muy grande, para no generar deformaciones y calzar adecuadamente de ancho, largo y alto. Como dato práctico al probar el zapato, se debe pedir al niño que lleve su pie lo más adelante posible, y uno debe ser capaz de colocar un dedo entre el contrafuerte y el talón del niño sin dificultad.

? El calzado debe ser de cuero suave, ya que este permite una adecuada respiración, evita la humedad y logra una mayor adaptabilidad. Los zapatos sintéticos pueden ser más económicos, pero muy poco durables y producen mayor sudoración favoreciendo las infecciones por hongos y lesiones en los pies. ? Las puntas deben ser amplias para que los dedos estén cómodos en su interior y no se produzcan malformaciones de los mismos . Ojalá redondas, en lugar de puntudas o angostas.

? La suela debe ser de goma, no de plástico , facilitando una adecuada tracción, o sea, que no se resbale, además de amortiguación y flexibilidad, reduciendo el esfuerzo de los tendones y músculos y facilitando el agarre en las diferentes superficies, facilitando el movimiento natural del pie.

DIMENSIÓN DEL TACO ? La lengüeta ojalá acolchada para que no transpire y reforzada en la base para evitar que se corra o doble y cause molestia.

? El taco no debe medir más de un centímetro y medio, para que la distribución del peso del cuerpo sea pareja en el pie. Además de tener una base ancha para la estabilidad.

? Salvo indicación médica específica, la planta interior no debe tener realces , si no ser plana ya que si un niño sano usa realce, el músculo encargado de levantar el arco no se potencia ni se activa (hasta los seis años las personas tienen habitualmente algún grado de pie plano y luego de eso se empieza a desarrollar el arco).

? Hay que privilegiar los zapatos con cordones o con velcro, para que se ajuste correctamente al tamaño del pie.

? El talón y el contrafuerte deben ser firmes (pero no duros), para evitar malas posturas.

? Ojo con las costuras interiores: deben ser parejas . Si hay alguna protuberancia podría terminar por lastimar el pie del niño. La mejor forma de comprobarlo es introduciendo la mano y tocando las paredes interiores del zapato.

? Para evitar deformarlo, es importante que el zapato sea utilizado sólo para el colegio , no para realizar deportes u otra actividad. Tampoco mojarlos innecesariamente. Es bueno enseñarles a los niños a ser responsables del cuidado de los zapatos, haciéndolos parte de su mantenimiento como lustrarlos, limpiarlos.

? Los ojales por donde pasarán los cordones deben ser metálicos , para evitar que se rompan con el uso.

? Es mejor privilegiar el zapato bajo, evitando los tipos botín, ya que dificultan el libre movimiento del tobillo.