Venevision / Indiferentemente del tipo de madre que exista: las que trabajan, las que se quedan en casa con los hijos, las estrictas, las permisivas y liberales, las amigas de sus hijos, etc? Existen cualidades para ser una madre excepcional.

 

El portal web de inspirulina.com publicó 10 cualidades importantes que según Christine Carter , autora del libro Raising Happiness se deben tomar en cuenta.

 

Ser felices: investigación tras investigación sugiere que la felicidad de los padres conlleva por lo general al bienestar de los hijos y ayuda a que estos alcancen con más facilidad sus metas y objetivos. “Las madres felices son las mejores madres”.

 

Vivir sin estrés y no demasiado ocupada: como madres es necesario tener la habilidad de estar presentes y ser pacientes. Este es uno de los mejores regalos que le podemos dar a nuestros hijos. Ya sé que es difícil mantener la paciencia ante tanta presión que enfrentamos en el día a día pero es importante aprender técnicas de relajación ? meditación, yoga-  para trabajar nuestra paciencia y poder estar realmente presente cuando estamos con nuestros hijos.

 

Vivir en una relación romántica feliz: pocas cosas en la vida son más importantes para nuestra felicidad  que nuestra vida amorosa o de pareja. Si vivimos en una relación de pareja armoniosa y no conflictiva nuestros hijos tendrán como ejemplo una relación sana que los ayudará en sus propias relaciones de amistad y pareja.

 

Ser cariñosa y afectiva: esto significa que no debemos dejar de demostrar nuestro amor y afecto por nuestros hijos inclusive cuando estamos enojados con ellos. Debemos usar otras herramientas para disciplinarlos pero no dejarles de demostrar nuestro cariño y amor incondicional. Nuestro amor por ellos debemos demostrarlo en las buenas y en las malas.

 

Determinar los límites y mantenerlos: debemos ser la madre de nuestros hijos y no sus mejores amigas. Esto significa decir no cuando es necesario inclusive cuando ese “no” nos duele más a nosotros que a ellos. Debemos establecer reglas y respetarlas.

 

Permitir que cometan errores:  nuestra naturaleza como madres nos hace ser protectoras y es así como tratamos de evitarles que cometan errores, sobre todo aquellos que más le van a doler. De esta forma no los dejamos ser independientes y formarse realmente como adultos dejando que aprendan de sus propios errores.

 

Ser comprensiva y promover la independencia:  enseñarlos a que tomen sus propias decisiones, a escuchar su propia voz para que de esta forma aprendan a saber lo que quieren en la vida. No es lo que mami quiera para ellos, pero lo que ellos quieran para sí mismo.

 

Promover buenos hábitos familiares:  es importante inculcar hábitos diarios que  evoquen emociones positivas como apreciación, confidencia y compasión en vez de posesión -“tener derecho a” o “merecerse todo”. Aquí tienes algunos ejemplos: durante la cena agradece por la comida que tienes. En la mañana, agradece por el nuevo día y por la familia. Permíteles tiempo libre después del colegio para que jueguen un rato libremente y desarrollen su imaginación y felicidad.