Confirmado / El miedo a hacer el ridículo o a no saber cuándo ir al hospital es de los más frecuentes.

La llegada de un niño a la familia es un momento emocionante en la vida de los padres. Sin embargo es frecuente que, sobre todo los papás primerizos, tengan mil dudas y miedos que pueden enturbiar este momento.

El miedo ante lo que les puede esperar en el parto es uno de los más frecuentes. No saber qué les espera y cómo van a reaccionar puede provocar que la madre se suma en un estado de nervios contraproducente para ella. Entonces, ¿cómo puede afrontar este temor? Los expertos son claros: con información contrastada y veraz.

“La mejor forma de hacer frente a los miedos es tener información, no pormenorizada pero sí veraz”, señala Enrique Tomás Marín, ginecólogo de Hospital Vithas Perpetuo Internacional, en Alicante. “El ginecólogo y la matrona deben informar sobre lo que es y puede ser el parto o la cesárea y el centro debe facilitar visitas guiadas para ir poniendo cara a cada una de las cuestiones más triviales que pueden surgir cuando llegue el gran momento”.

 Entre los temores más frecuentes que pueden aparecer están el miedo al dolor, a no saber qué es ponerse de parto o cuándo tienen que acudir al hospital. Otros miedos frecuentes son a hacer el ridículo, a ir demasiado pronto al hospital o a no saber si se ha roto o no la bolsa, entre otros, por ejemplo:

1. El especialista indica que ante éstos es fundamental que durante toda la gestación los profesionales dejen claro a los padres que ante cualquier duda pueden acudir a urgencias las veces que sean necesarias.

2. Respecto al miedo al dolor, el experto matiza que es muy subjetivo, ya que cada paciente tiene un umbral de dolor diferente. “Por lo general recomendaremos la anestesia epidural que, en términos generales, se pone en el momento adecuado cuando la paciente está con 3 ? 4 cm de dilatación. Ésta viene a acortar una media de dos horas el tiempo del parto”, añade.

3. Desde la semana 36 hay que tener la bolsa preparada con todo lo necesario a mano, tanto para el bebé como para la madre.

4. Acudir a urgencias de obstetricia, salvo recomendaciones específicas, si hay contracciones cada tres minutos durante más de una hora y son dolorosas, así como si rompes la bolsa de las aguas o dejas de notar los movimientos del feto.

5. Ante todo, mantener la calma, los niños no se caen y los profesionales están para ayudaros nada más llegar.   Llevar toda la información posible del embarazo al hospital.

6. Seguir las indicaciones del ginecólogo o equipo.

7.  Pero sobre todo: disfrutar de la experiencia de ser madre.