Diario Contraste / A pesar de que comerse una buena pizza pueda resultar de lo más apetecible, lo cierto es que no nos beneficia en absoluto. Estamos seguros de que eres consciente de ello pero, ¿sabes todo lo que la comida basura puede hacerle a tu cuerpo?

Para empezar, lo primero que debes saber es que la “fast food” se basa en alimentos altamente procesados que contienen muchas calorías y que poseen azúcares añadidos en grandes cantidades, así como grasas saturadas y sal, además de que contienen pocos nutrientes.

Christy Brissette, nutricionista profesional, recomienda que la comida rápida no supere más del 20% en nuestra dieta y especifica que el 80% restante debe basarse en alimentos saludables.

Incluso, una sola ingesta de cualquiera de estos alimentos procesados puede afectar a la salud, ya que es posible que estreche las arterias e incremente la presión sanguínea. Además, el aumento rápido de los niveles de azúcar en sangre como consecuencia de los carbohidratos refinados y azúcares añadidos puede producir un aumento repentino de la insulina, lo que hace que estés más cansado, irritable y hambriento.

Según diversos estudios, los efectos a corto plazo de comer comida basura son la reducción de la capacidad de los músculos para convertir la glucosa en energía. A largo plazo, esto podría llevar a la resistencia a la insulina y a desarrollar diabetes tipo 2. Además, si lo tomas más de dos veces a la semana puedes sufrir obesidad, depresión, problemas digestivos, enfermedades del corazón, accidentes cerebrovasculares, diabetes tipo 2, cáncer y muerte prematura.

En definitiva, si normalmente llevas una vida sana, haces deporte y no realizas hábitos de riesgo, puedes darte un capricho de vez en cuando; pero cuando la comida rápida es algo habitual en tu dieta, puede suponer un riesgo para la salud.

 

DC / DERF