El Clarín / El sol es fuente de vida y es bueno para la salud, claro que en muchas ocasiones no se lo toma con cuidado: utilizando protector solar, exponiéndose la cantidad justa de horas y en los horarios permitidos.

Después del verano por lo general la piel se ve afectada por muchos cambios. El sol, la playa, la montaña, el viento y el agua de las piletas conspiran contra la salud de este precioso órgano.

Al regreso de las vacaciones, durante el otoño, es aconsejable actuar de inmediato para restaurarla. Recuperar la hidratación, el brillo y la elasticidad  son los principales objetivos.

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Tres consejos para el hogar

1 – El tratamiento más importante es la utilización de protector solar todos los días aunque no haya exposición directa al sol . Como regla general, en cara, cuello, manos y escote se debe usar siempre FPS 50+. Claro que si no existiera exposición solar, con FPS 30 bastaría. Sucede que muchas veces, aunque no exista la intención directa de tomar sol, en la rutina diaria las personas se exponen.

2 – Las cremas que se utilicen de día deben ser “barrera”, para evitar la pérdida de agua. Algunas de las sustancias humectantes más recomendadas son el ácido hialurónico, el aloe vera y la urea.

3 – Aprovechar las horas del descanso nocturno para usar cremas tratantes. Pueden ser hidratantes, sueros o lociones que contengan antioxidantes. L a noche es el momento en que mejor actúan los principios activos.

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Seis tratamientos en gabinete médico

Hay tratamientos de gabinete médico sumamente eficaces para recuperar la humectación y la luminosidad, activar el colágeno, tensar la piel y eliminar las manchas .

1 – Luz pulsada intensa (IPL)

A veces son necesarias varias sesiones espaciadas (por lo menos 3 sesiones) para eliminar totalmente las manchas y rojeces y mejorar el estado general de la piel. Este tratamiento deberá efectuarse en otoño-invierno cuando la radiación solar es baja.

2 – Peeling

Se trata de una descamación o exfoliación. Consiste en el uso de diferentes sustancias químicas: ácidos mandélico, glicólico y retinoico, entre otros. También pueden ser peelings físicos que se realizan para renovar en forma mecánica las capas más superficiales de la epidermis. Así el tono lucirá más homogéneo y la piel retomará brillo.

3 – Microdermoabrasión con punta de diamante  

Es una exfoliación que se realiza a través de microcristales de óxido de aluminio. Se remueven así las células más superficiales de la piel. A continuación se aspiran las células muertas. De esta forma mejora el tono, la textura y se favorece la regeneración celular.

4 – Lifting sin cirugía  

Es un gran aliado. Actúa por ultrasonido focalizado. Es efectivo para levantar las zonas con flaccidez en las cejas, párpados, barbilla, cuello y escote. El cambio es inmediato, con una sesión, y se incrementa con el correr del tiempo ya que activa el colágeno.

5 – Tratamientos "full face" con máscaras faciales nutritivas

Se realiza una limpieza de la piel y luego se colocan máscaras y productos con principios activos indicados para cada necesidad.

6 – Radiofrecuencia

Penetra en forma profunda y controlada. Regenera el colágeno existente y promueve la formación de nuevo colágeno. Deja la piel tensa y con brillo renovado. Suelen indicarse unas 3 sesiones.

* Dra. Rosi Flom , dermatóloga, miembro internacional de la Academia Americana de Dermatología, miembro titular de la Sociedad Argentina de Dermatología.