Su Noticiero / ¿Sientes dolor después de correr? Porque no hay nada peor que ejercitarte y no disfrutarlo a plenitud, aquí te compartimos seis consejos para acabar con estos terribles problemas que surgen después de correr pequeños y largos tramos.

Pies adoloridos

Si estás acostumbrada a correr largas distancias y usualmente tus pies son los que pagan la factura, busca una piedra llana, caliéntala en el microondas por alrededor de un minuto (tiene que estar tibia) y luego pásala por la planta de tus pies haciendo movimientos suaves. Verás que al cabo de algunos minutos el dolor y la hinchazón disminuyen. Puedes volver a calentar la piedra todas las veces que necesites.

Arcos inflamados

Si más bien sientes que el dolor luego de haber corrido varios kilómetros se concentra en los arcos, por la zona de la fascia plantar (tejido colectivo que va del talón hacia el dedo), quiere decir que está inflamado. Toma una lata de conservas o de cualquier otro producto que esté en el refrigerador y rueda los arcos sobre ella una y otra vez. Combinar los masajes con el frío te aliviarán.

Cuerpo cansado

Es normal que al acabar con tu rutina tu cuerpo esté agotado, acabas de gastar energía. Para consentirte y relajarte un poco, remoja los pies en agua caliente y luego frótalos vigorosamente con una toalla para estimular la circulación. Como el mayor desgaste se ha centrado en tus pies, luego puedes masajear cada uno de los dedos tres veces, en dirección del reloj y en sentido contrario, halar suavemente y para terminar, colocarlos sobre cada una de tus piernas para un masaje en la planta con el puño. Punzadas por las costillas

Quienes corren son propensas a tener calambres a los costados, que son provocados por un espasmo del diafragma, a causa de una respiración pesada. Si llegas a experimentarlo, aligera tu paso, respira profundo un par de veces y frota el área suavemente.

Pezones de trotadora

El pezón del trotador es un problema que aqueja tanto a mujeres como hombres acostumbrados a correr largas distancias, el cual se caracteriza por irritación, resequedad y en casos extremos hasta sangrado, debido a la fricción con la ropa al dar cada zancada.

Evita usar ropa directamente sobre la piel una prenda ajustada de tela sintética, ponte primero un sostén de algodón o seda y luego el sujetador deportivo. Aplicarte vaselina, alguna crema que contenga óxido de zinc o ponerte un protector de pezones (que usan las mujeres al dar de lactar), te harán olvidar el problema.

Dedos de trotadora

La contusión debajo de la uña del pie (también llamada “dedo de tenis”, es causada por el impacto de los dedos al rozar con la punta de las zapatillas. Mantén siempre tus uñas cortas y procura comprar calzado deportivo con un poco de más espacio en la parte delantera.

Con información de EME. SuNoticiero