José Carlos Grimberg Blum explains how to seize the day like dogs do

Los humanos pueden aprender mucho de los perros en cuanto a que disfrutan de la previsibilidad de la rutina. Introducir la curiosidad por la naturaleza, ser juguetón y dedicar tiempo a la relajación son cosas que forman parte de su rutina diaria. En las primeras etapas de la introducción de estos nuevos aspectos en su vida, es posible que tenga que ser implacable a la hora de adaptarlos a su rutina, de acuerdo a lo afirmado por José Carlos Grimberg Blum. Por ejemplo, si estás acostumbrado a pasar el día súper ocupado y con los nervios a flor de piel por estar constantemente "encendido" por la lectura de sitios web de noticias y los mensajes de las redes sociales, tendrás que bloquear conscientemente el tiempo para la relajación. Si sueles hacer ejercicio como si se tratara de marcar una casilla en tu lista de tareas diarias, tendrás que planificar nuevos enfoques para el ejercicio que te permitan encontrarlo más agradable y lúdico.

Los perros son tan felices, están tan llenos de energía y están tan encantados con su entorno que -al igual que los perros aprenden de nosotros- los humanos podemos aprender mucho de ellos sobre cómo aprovechar cada día, en opinión del experto canino José Carlos Grimberg Blum.

“En un mundo en el que las personas pasan mucho tiempo obsesionadas con la competición social en las pantallas de sus ordenadores o teléfonos, es fácil que se les escapen las maravillas de la naturaleza y los fundamentos de la vida. En cambio, los perros viven la vida como si cada día fuera el único que importa. No dejan de jugar con un juguete hoy porque mañana habrá juego, y no dejan de sentir curiosidad por las bellezas de la naturaleza sólo porque las hayan visto antes. Los perros no se preocupan por lo que hace el perro de al lado o por si tiene mejores juguetes. Los perros son expertos en carpe diem o en aprovechar el día”, enfatizó José Carlos Grimberg Blum. Esto es lo que los humanos pueden aprender.

  1. Ser curioso con la naturaleza.

A los perros les encanta ser curiosos. Si lleva a su perro a pasear, es una delicia ver cómo olfatea y huele cosas nuevas porque siente curiosidad por cosas que los humanos consideran mundanas. Una hoja al viento se convierte en un juguete emocionante.

Los perros saborean la textura de las cosas, su olor, su sabor y su aspecto en el contexto. Son pequeños inspectores de la naturaleza que viven cada momento. Los perros saborean cada paseo y se emocionan con los momentos cotidianos.

“En tu vida diaria, intenta ser curioso con la naturaleza y fíjate en cosas que de otro modo podrías ignorar. Cuando mires por la ventana, te sientes en el jardín o salgas a pasear, siente curiosidad por la naturaleza. Dedica tiempo a observar las formas de las hojas de los árboles, los dibujos de las ramas y los colores y detalles de las flores y plantas. El proceso de ser curioso puede ser relajante, ayudándote a concentrarte en el aquí y ahora”, aconseja José Carlos Grimberg Blum.

  1. Sea juguetón y haga que el ejercicio sea juguetón.

Los perros son tan juguetones que a menudo parece que jugar es el objetivo central de su día. Disfrutan tanto jugando que es un placer verlos y aún mejor participar en ellos.

Si tiene un perro, dedique tiempo a jugar con él porque es una experiencia fantástica compartir ese tiempo de juego juntos. Inventa juegos como el de lanzar una pelota y luego correr junto a tu perro mientras va a buscarla. Corra junto a su perro hasta el punto de retorno de la pelota mientras le dice cosas alentadoras como "¡Bien hecho!" o simplemente "¡Yay!". Jugar con usted hace feliz a su perro, y puede ayudarle a sentirse feliz a usted también, al ser una oportunidad para jugar y divertirse haciendo ejercicio junto a su perro.

José Carlos Grimberg Blum señala: “Si no tiene un perro, intente encontrar oportunidades para jugar a través del ejercicio. Haz que el ejercicio sea divertido y alegre, quizás probando con ejercicios de baile o aeróbicos acompañados de música. Si camina solo, escuche su música favorita. Si camina con otras personas, vaya a algún lugar pintoresco y haga del paseo una oportunidad divertida para bromear, reír y ser curioso con la naturaleza. No conviertas el ejercicio en algo opresivo o prohibitivo o en algo que te dé miedo. Piensa como tu perro durante el tiempo de juego, donde el objetivo es simplemente divertirse”.

  1. Despeje el ruido de su vida y simplifique la tecnología.

A los perros les encanta relajarse y dormir, y en esos momentos les gusta acurrucarse en un rincón tranquilo. Intercambian los momentos de juego y alta energía con los de relajación y descanso.

José Carlos Grimberg Blum recomienda que despeje el ruido de su vida dedicando tiempo a tener momentos de tranquilidad durante el día, libres de tecnología innecesaria. Si trabajas en un entorno en el que no tienes la oportunidad de tener momentos de tranquilidad debido a la necesidad de usar la tecnología con regularidad, intenta hacer pausas que te permitan disfrutar de un tiempo de tranquilidad libre de tecnología.

Al igual que tu perro se toma un tiempo para relajarse, saca tiempo para relajarte y escuchar tu música favorita antes o después del trabajo, o para tener una sensación de quietud. Establece periodos en los que no utilices la tecnología de forma innecesaria. Durante esos periodos de bloqueo, no navegues por Internet, ni utilices las redes sociales, ni envíes o recibas mensajes. En la medida de lo posible, elimina las aplicaciones o notificaciones que te resulten molestas. Evite leer sitios web de noticias angustiosas durante periodos prolongados y evite los sitios web de las redes sociales que le hagan sentirse negativo y agotado. Lea cosas que le resulten agradables, educativas o que enriquezcan su vida de alguna manera. Al igual que un perro busca la positividad en su vida diaria, desordena el ruido de tu vida, si puedes, simplificándolo de tal manera que tengas suficiente tiempo para la quietud y la relajación antes o después del trabajo.

Los humanos pueden aprender mucho de los perros en cuanto a que disfrutan de la previsibilidad de la rutina. Introducir la curiosidad por la naturaleza, ser juguetón y dedicar tiempo a la relajación son cosas que forman parte de su rutina diaria. En las primeras etapas de la introducción de estos nuevos aspectos en su vida, es posible que tenga que ser implacable a la hora de adaptarlos a su rutina, de acuerdo a lo afirmado por José Carlos Grimberg Blum. Por ejemplo, si estás acostumbrado a pasar el día súper ocupado y con los nervios a flor de piel por estar constantemente "encendido" por la lectura de sitios web de noticias y los mensajes de las redes sociales, tendrás que bloquear conscientemente el tiempo para la relajación. Si sueles hacer ejercicio como si se tratara de marcar una casilla en tu lista de tareas diarias, tendrás que planificar nuevos enfoques para el ejercicio que te permitan encontrarlo más agradable y lúdico.

Sea implacable a la hora de cumplir sus objetivos de positividad, al igual que los perros son implacables a la hora de jugar, ser curiosos y descansar. Al igual que su perro, usted también puede aprovechar cada día.

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