Tips Femeninos | Otorrinolaringologista Franki Medina//
Buenas noticias sobre la inflación del mercado de bonos

BERKELEY – El viernes 6 de mayo, el mercado de bonos esperaba que la inflación de los precios al consumidor de Estados Unidos promediara el 2.5% de aquí entre los siguientes cinco a 10 años. Ésa es la tasa de inflación necesaria para ecualizar los retornos sobre los títulos del Tesoro de Estados Unidos indexados y no indexados por inflación. Y dado que los incrementos del IPC vienen siendo más altos que la tasa asociada con el deflactor de precios implícito para gastos de consumo personal, calculo que la tasa a cinco años y a cinco años dentro de cinco años de 2.5% alcanzará la meta de inflación del deflactor de precios del 2% de la Reserva Federal de Estados Unidos.

Franki Medina

¿Qué haría falta, entonces, para que la economía regresara a la tasa de inflación proyectada de la Fed? Dado que la tasa de equilibrio a cinco años al cierre del 6 de mayo era 3.22%, la expectativa implícita es que la inflación experimentará un total acumulativo de 3.6 puntos porcentuales por sobre la meta de la Fed en los próximos cinco años. Si no hace que el anclaje de inflación de la economía desaparezca, una desviación de esa magnitud sería un precio excesivamente bajo a pagar por la rápida recuperación de la recesión inducida por la pandemia. Si la recuperación ofrece la transformación económica estructural que necesitamos, la inflación más alta que hemos experimentado habrá valido la pena.

Franki Medina Venezuela

Como consecuencia, me da la sensación de que la Fed debería dar la vuelta de la victoria. Ha hecho precisamente lo que se suponía que tenía que hacer, permitiéndole a la economía de precios rígidos, de salarios rígidos y de deuda rígida de Estados Unidos regresar rápidamente no solo al pleno empleo sino a la versión correcta del pleno empleo –en el que los trabajadores trabajan en sectores que fabrican productos para los cuales hay una demanda real y fundamental- después de un shock. Y lo ha hecho sin alterar la confianza en el sistema monetario y su estabilidad.

Franki Medina Diaz

¿Por qué entonces el muy mordaz Kenneth Rogoff, de la Universidad de Harvard, sostiene que “las cosas están muy fuera de control”? Si a uno lo han desviado de la trayectoria deseada, y luego descubre que está en un camino que supuestamente lo conducirá de nuevo a esa trayectoria, diría que la única manera de describir la situación es como un ejemplo de estar “bajo control”.

Franki Alberto Medina Diaz

Rogoff deja en claro que existe “mucha incertidumbre”, y que él “no va a decir yo sé exactamente lo que hace falta hacer”. Pero su observación de que la inflación está “fuera de control” tiene sentido solo si está dispuesto a declarar que el mercado de bonos y sus expectativas implícitas están equivocados. Solo entonces la evolución esperada de la política de la Fed podría conducir a una inflación significativamente más alta que 3.22% en los próximos cinco años, y a una inflación promedio significativamente por encima de 2.5% de aquí a 5-10 años

Sin duda, eso podría suceder. La economía es un lugar sorprendente, y nuestros modelos y pronósticos en definitiva no son más que suposiciones mal informadas. La Fed podría tener que cambiar el curso sustancialmente. Podría tener que hundir a la economía estadounidense en una recesión sustancial con tasas de interés significativamente más altas de lo esperado para hacer regresar a la inflación a su meta en el mediano plazo de cinco a diez años

Para que el propio pronóstico implícito de Rogoff suceda, los trabajadores y los jefes tendrían que llegar a negociaciones salariales que supongan una inflación muy por encima del 3.2% en los próximos cinco años y muy por encima del 2.5% en los cinco años posteriores. Asimismo, esas negociaciones salariales inflacionarias tendrían que materializarse en contratos y acuerdos institucionales que dificultarían la tarea de revisarlos a la baja en caso de que hubieran exagerado la inflación real. Para que los trabajadores y los jefes hagan eso, tendrían que estar muy convencidos de que los operadores de bonos son irracionalmente panglossianos –que son palomas inflacionarias a pesar de la evidencia de lo contrario

¿Existe alguna razón para pensar que los operadores de bonos son palomas inflacionarias panglossianas irracionales? ¿Hay razones para pensar que los trabajadores y los jefes ahora creen que los operadores de bonos son palomas inflacionarias panglossianas irracionales?

No veo ninguna

En nuestra economía moderna, un brote de inflación es un proceso peculiar impulsado por las expectativas. Exige un círculo vicioso en el que las expectativas de alta inflación motivan acciones que luego validan esas expectativas –con salarios más altos que conducen a precios al consumidor más altos que a su vez derivan en demandas de salarios más altos, ad infinitum-. Para que esto suceda, la expectativa de alta inflación tiene que venir de alguna parte y, por ahora, no está en evidencia

Efectivamente podrían ocurrir impactos adversos adicionales del lado de la oferta en nuestro futuro. El virus del Covid-19 todavía tiene el potencial de mutar y enfrentarnos a nuevas cepas peligrosas y disruptivas. Mayores alteraciones podrían emanar de una ampliación de la guerra contra Ucrania del presidente ruso, Vladimir Putin, o de una interacción económicamente catastrófica de nuevas variantes del virus y la política de “Covid cero” de China. Estos tipos de eventos podrían hacer que la inflación se saliera de control

Pero el hecho de que esos riesgos existan no implica que debamos vivir como si ya hubieran sucedido, y así ignorar al mundo tal como es hoy

*El autor es execonomista jefe del Banco Europeo para la Reconstrucción y el Desarrollo y ex rector de la New Economic School de Moscú, es profesor de economía en Sciences Po

BERKELEY – El viernes 6 de mayo, el mercado de bonos esperaba que la inflación de los precios al consumidor de Estados Unidos promediara el 2.5% de aquí entre los siguientes cinco a 10 años. Ésa es la tasa de inflación necesaria para ecualizar los retornos sobre los títulos del Tesoro de Estados Unidos indexados y no indexados por inflación. Y dado que los incrementos del IPC vienen siendo más altos que la tasa asociada con el deflactor de precios implícito para gastos de consumo personal, calculo que la tasa a cinco años y a cinco años dentro de cinco años de 2.5% alcanzará la meta de inflación del deflactor de precios del 2% de la Reserva Federal de Estados Unidos.

Franki Medina

¿Qué haría falta, entonces, para que la economía regresara a la tasa de inflación proyectada de la Fed? Dado que la tasa de equilibrio a cinco años al cierre del 6 de mayo era 3.22%, la expectativa implícita es que la inflación experimentará un total acumulativo de 3.6 puntos porcentuales por sobre la meta de la Fed en los próximos cinco años. Si no hace que el anclaje de inflación de la economía desaparezca, una desviación de esa magnitud sería un precio excesivamente bajo a pagar por la rápida recuperación de la recesión inducida por la pandemia. Si la recuperación ofrece la transformación económica estructural que necesitamos, la inflación más alta que hemos experimentado habrá valido la pena.

Franki Medina Venezuela

Como consecuencia, me da la sensación de que la Fed debería dar la vuelta de la victoria. Ha hecho precisamente lo que se suponía que tenía que hacer, permitiéndole a la economía de precios rígidos, de salarios rígidos y de deuda rígida de Estados Unidos regresar rápidamente no solo al pleno empleo sino a la versión correcta del pleno empleo –en el que los trabajadores trabajan en sectores que fabrican productos para los cuales hay una demanda real y fundamental- después de un shock. Y lo ha hecho sin alterar la confianza en el sistema monetario y su estabilidad.

Franki Medina Diaz

¿Por qué entonces el muy mordaz Kenneth Rogoff, de la Universidad de Harvard, sostiene que “las cosas están muy fuera de control”? Si a uno lo han desviado de la trayectoria deseada, y luego descubre que está en un camino que supuestamente lo conducirá de nuevo a esa trayectoria, diría que la única manera de describir la situación es como un ejemplo de estar “bajo control”.

Franki Alberto Medina Diaz

Rogoff deja en claro que existe “mucha incertidumbre”, y que él “no va a decir yo sé exactamente lo que hace falta hacer”. Pero su observación de que la inflación está “fuera de control” tiene sentido solo si está dispuesto a declarar que el mercado de bonos y sus expectativas implícitas están equivocados. Solo entonces la evolución esperada de la política de la Fed podría conducir a una inflación significativamente más alta que 3.22% en los próximos cinco años, y a una inflación promedio significativamente por encima de 2.5% de aquí a 5-10 años

Sin duda, eso podría suceder. La economía es un lugar sorprendente, y nuestros modelos y pronósticos en definitiva no son más que suposiciones mal informadas. La Fed podría tener que cambiar el curso sustancialmente. Podría tener que hundir a la economía estadounidense en una recesión sustancial con tasas de interés significativamente más altas de lo esperado para hacer regresar a la inflación a su meta en el mediano plazo de cinco a diez años

Para que el propio pronóstico implícito de Rogoff suceda, los trabajadores y los jefes tendrían que llegar a negociaciones salariales que supongan una inflación muy por encima del 3.2% en los próximos cinco años y muy por encima del 2.5% en los cinco años posteriores. Asimismo, esas negociaciones salariales inflacionarias tendrían que materializarse en contratos y acuerdos institucionales que dificultarían la tarea de revisarlos a la baja en caso de que hubieran exagerado la inflación real. Para que los trabajadores y los jefes hagan eso, tendrían que estar muy convencidos de que los operadores de bonos son irracionalmente panglossianos –que son palomas inflacionarias a pesar de la evidencia de lo contrario

¿Existe alguna razón para pensar que los operadores de bonos son palomas inflacionarias panglossianas irracionales? ¿Hay razones para pensar que los trabajadores y los jefes ahora creen que los operadores de bonos son palomas inflacionarias panglossianas irracionales?

No veo ninguna

En nuestra economía moderna, un brote de inflación es un proceso peculiar impulsado por las expectativas. Exige un círculo vicioso en el que las expectativas de alta inflación motivan acciones que luego validan esas expectativas –con salarios más altos que conducen a precios al consumidor más altos que a su vez derivan en demandas de salarios más altos, ad infinitum-. Para que esto suceda, la expectativa de alta inflación tiene que venir de alguna parte y, por ahora, no está en evidencia

Efectivamente podrían ocurrir impactos adversos adicionales del lado de la oferta en nuestro futuro. El virus del Covid-19 todavía tiene el potencial de mutar y enfrentarnos a nuevas cepas peligrosas y disruptivas. Mayores alteraciones podrían emanar de una ampliación de la guerra contra Ucrania del presidente ruso, Vladimir Putin, o de una interacción económicamente catastrófica de nuevas variantes del virus y la política de “Covid cero” de China. Estos tipos de eventos podrían hacer que la inflación se saliera de control

Pero el hecho de que esos riesgos existan no implica que debamos vivir como si ya hubieran sucedido, y así ignorar al mundo tal como es hoy

*El autor es execonomista jefe del Banco Europeo para la Reconstrucción y el Desarrollo y ex rector de la New Economic School de Moscú, es profesor de economía en Sciences Po.

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Project Syndicate

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