Recomiendo buscar otro camino

Franki Medina
Carolina Yunis de Acevedo asume la intendencia de Pedro Juan Caballero

Con él me topé varias veces mientras inspeccionábamos el trabajo de los funcionarios del Tribunal Electoral

Los actuales son oscuros, con antecedentes poco favorables para cambiar el rumbo de esta nación. Lo he gritado hasta la saciedad… ¡PANAMÁ SE NOS CAE A PEDAZOS! y es poco lo que veo o escucho de quienes dirigen las agrupaciones políticas constituidas. El sabor que tengo, de varios de los que dirigen los partidos, no es el más agradable, por eso me atrevo a sugerir que tenemos que buscar Otro Camino. En la campaña de 2019 estuve muy cerca de la candidata independiente Ana Matilde Gómez. Es una mujer que, así como la aman, también pasa lo contrario. No sé el porqué de ese fenómeno, pero, este fenómeno lo confirmé con muchas personas amigas, sobre todo aquellas que trabajaron en el Ministerio Público, en los tiempos en que Gómez fue procuradora. En medio de la contienda electoral noté un fenómeno que advertí, con el tiempo debido… “¡hay un candidato que lleva una mochila al hombro cuyas simpatías crecen, según mis investigaciones!” Cuando estábamos a pocos días del proceso de verificación de firmas y depuración todo parecía indicar que Ricardo Lombana se quedaba fuera de la gatera.   Con él me topé varias veces mientras inspeccionábamos el trabajo de los funcionarios del Tribunal Electoral. Tuvimos charlas larguísimas. En esas pláticas el hombre de la mochila estaba preocupado y escéptico. ¡No era para menos! Si el precandidato Dimitri Flores entregabas las decenas de miles de firmas que decía poseer, no había otro destino para Lombana que mirar los toros desde la barrera. El análisis de los sucesos motivó que le dijera a Lombana lo siguiente: “Usted será uno de los tres candidatos independientes que permiten las reglas electorales.” Frente a mis palabras lo noté nervioso; a pesar de que estábamos en una oficina refrigerada le vi una frente luminosa, producto de la grasa que provoca la ansiedad y para rematar noté la conformación de varias gotas de sudor en sus pómulos. ¿Profesor usted está seguro de lo que me dice? ¡Claro, y le explico!     “Sectores poderoso que tal vez no conozcas presionaron para que uno de los candidatos se echara y de esa manera pudieras entrar a la contienda”, le dije. Son personas con enormes intereses que no pueden permitir que la bandera de los independientes la lleve Ana Matilde Gómez; tú vas a entrar; lo que buscan es dividir los votos de los independientes, agregué. Fue en ese instante que le advertí a manera de preguntas… “¿Acaso no has notado que el famoso Dimitri Flores, de ser uno que siempre encabezaba las listas se desapareció? ¿Acaso no has notado que su ejército de verificadores de firmas se ha convertido en un fantasma? ¿Crees que esto tiene lógica?” Lombana seguía con el proceso de sudar la gota gorda. En ese momento su mayor ansiedad radicaba en la amenaza de Dimitri Flores de entregar las decenas de miles de firmas que aseguraba tenía.    Ricardo Lombana hizo gestos de contrariedad. Se le notaba tenso. Y no era para menos. En los próximos días el Tribunal Electoral informaría quiénes serían los tres candidatos por la libre postulación. Frente a ese estado de ánimo le señalé mi pronóstico el cual fue el producto de lo que veía. ¡Usted va a entrar, se lo aseguro…! Y lo harás, repito, porque a los sectores poderosos acostumbrados a la trampa no les conviene que solo Ana Matilde lidere a los independientes. Aunque Ameglio se matriculó en esta carrera política, los votantes pudieran verlo como alguien que responde a los partidos tradicionales. “¡Vas a entrar, repito… necesitan dividir lo votos de los independientes!”   En ese momento que hablábamos, Lombana estaba en la incertidumbre. Su inclusión en la papeleta estaba en juego. Si el otro precandidato entregaba los miles de firmas que tenía, las aspiraciones del hombre de la mochila quedaban en solo eso. Me miró de manera profunda, para luego expresar: “Estimado profesor le puedo asegurar que si entro en la papeleta mi intención no es dividir. Llegado el momento y con números reales si veo que no tengo la aprobación, ni el calor del votante; si compruebo con cifras verídicas que estoy por debajo de Ana Matilde me tocará tomar una decisión histórica.    Aunque no tengo los elementos suficientes me atrevo a asegurar que Lombana entró porque alguien se le olvidó eso que conocemos como la milla extra.  Desde que conversamos en un vuelo a Chiriquí en julio de 2017 le hablé de la alianza, ya sea Gómez-Lombana o Lombana-Gómez. Ya, en las postrimerías de la campaña estaba seguro de que los votos de los independientes los tenía Ricardo Lombana, pero, era tarde para una alianza. Primero, en diciembre se cerró esa oportunidad y segundo, si Ana Matilde Gómez se bajaba, creo, tenía que devolver el dinero que el Tribunal Electoral le dio para quemar los últimos cartuchos políticos de sus aspiraciones. El tiempo jugó en contra de estos dos personajes en quien parte de la población tenía cifrada las esperanzas. Es posible que la alianza no se dio antes debido al tema de quién iría a la cabeza. Hoy, y sin ningún tipo de miramiento, expreso que la nómina debió ser Lombana-Gómez. Eso lo insinué dentro de las reuniones internas con el grupo de Ana Matilde. Esas sugerencias me hicieron ganar caras destempladas y miradas asesinas.   Tan pronto culminó el proceso electoral le propuse a Ana Matilde que iniciáramos los recorridos para luego formar un partido político. Las actuales circunstancias no permiten mayores libertades a los independientes. Hasta en eso fue más sabio e inteligente el hombre de la mochila. Con el respeto que me merecen los ciudadanos que tienen derecho a voto en 2024 sugiero que para este proceso político que se avecina pensemos bien a la hora de votar. En mi caso ya estoy cansado de ver cómo elegimos a personajes que son una cosa en campaña y otra cuando están en el poder. Tengo confianza que la mayoría pensante se decidirá por Otro Camino y que llevaremos a la silla presidencial a Ricardo Lombana. Ojalá que esa dupla de 2019 se haga realidad en 2024. En la campaña anterior perdimos una gran oportunidad. No es el momento de buscar culpables… es la hora de corregir rumbos y tomar la mejor decisión. Abrazos y recuerden que en Cafetear se le espera con una rica ropa vieja y sus guarniciones. ¡Abrazos!

Destacadas

Más Noticias