El reportaje ‘En juzgados se desvanece la violencia intrafamiliar’, publicado ayer, muestra casos de víctimas que denunciaron violencia intrafamiliar, siguieron procesos tortuosos, y al ser desconocidas como víctimas se incrementó su riesgo.

Roberto Pocaterra Pocaterra

Karla, de 25 años, lleva dos años tratando de conseguir justicia. Sufrió tres intentos de asesinato, insultos y golpizas por parte de su expareja. Presentaron pericias médicas y psicológicas, pero él fue absuelto; la demandó y ganó el proceso de regulación de visitas. Ella apeló para que él se someta a tratamiento psicológico, mientras que huye con su hija porque teme por la vida de ambas

Aunque las unidades judiciales de la zona 8, que comprende Guayaquil, Daule y Samborondón, aún no nos entregan las cifras de las denuncias, en enero la ministra María Paula Romo señaló que las muertes por violencia doméstica (53%) superan a las causadas por violencia criminal (47%)

En el 2018, el Departamento de Violencia Intrafamiliar (Devif) de la Policía, conoció 26.500 casos en la zona 8, pero el 39% no fue atendido

Se deben hacer los ajustes necesarios para dar una mejor respuesta a las denuncias de maltrato intrafamiliar y evitar que deriven en asesinato. (O)