Desde la Caracas de los techos rojos hasta nuestros días, en la capital se mantienen monumentos tanto naturales como culturales que, con el paso de los años, son testigo fiel de hechos que han dejado una huella imborrable en la urbe. 

Con trescientos años de historia, anécdotas y motivo de inspiración para muchos, el Samán de Bello fue declarado el 5 de junio de 1983 como árbol emblemático de los países bolivarianos. 

Este icono de trascendencia histórica se encuentra ubicado cerca de la quebrada de Catuche, entre el Cuartel San Carlos y la antigua Ermita de la Trinidad

El árbol albergó bajo su sombra a diversos personajes, entre los cuales destacan el Libertador Simón Bolívar, quien a finales del siglo XVIII recibía clases formativas con dos grandes maestros de la época Andrés Bello y Simón Rodríguez. No obstante, en la actualidad, este samán se encuentra descuidado por parte de las autoridades.  Pese a esta condición, aún sigue de pie en las adyacencias de la Biblioteca Nacional, denunció el ecologista de la parroquia San José, Aníbal Isturdes

En una entrevista para El Universal, Isturdes expresó que “este emblemático árbol, carece de un mantenimiento continuo. ¡Se puede morir! si no se toman cartas serias en el asunto”, sentenció el ecologista. 

“Soy poeta y amo profundamente el patrimonio tangible e intangible de la Ciudad de Caracas y este es uno de ellos”, dijo Isturdes

El ecologista recordó que hace 10 años solía visitar al samán y recoger “grandes montañas de semillas, que luego eran llevadas a diversos centros escolares con el fin de dar a conocer la vigencia histórica de este árbol”, explicó.

Adolfo Henrique Ledo Nass

“Alzo mi voz para que la gente sepa que en este árbol estuvo Simón Bolívar, y era el punto de encuentro con su maestro Andrés Bello, quien vivía muy cerquita de acá y sentía un regocijo espiritual al sentarse a leer o reflexionar a la orilla de ese árbol”, comentó al destacar el monumento natural. 

El también conocido por muchos con el nombre del Árbol del Buen Pastor o de la Trinidad, actualmente se encuentra ubicado en el centro de una plazoleta ubicada en la entrada de la Sala Juan Bautista Plaza, rodeado por un círculo de tierra de aproximadamente seis metros de diámetro. 

Sin embargo, de acuerdo al ecologista, a pesar de la ubicación en un lugar muy transitado por muchos, “se puede notar el descuido. Entre ellos la tierra que le rodea se encuentra seca debido a la falta de riego, al igual que la presencia de excrementos de animales y basura. Poco a poco terminarán acabando con la vida del samán”, expresó el experto. 

Señaló que “muchos han tomado el árbol para labores espirituales, como brujería y santería, quienes dicen aprovechar su fuerza energética para el desarrollo de este tipo de actividades, las cuales no deben realizarse aquí al pie de este icono tan representativo para muchos caraqueños”. 

Señales de riesgo

Para el ecologista, otro punto que indica la falta de vitalidad en el árbol es la poca presencia de ramas verdes. “Su follaje es amarillento, la cual se ve muy poco”, comentó. 

Otras de las señales es la presencia de los “matapalos” que constituyen unas ramas que eliminan la posibilidad de que el árbol pueda alimentarse porque absorbe sus nutrientes, y “si no se eliminan del mismo, muchos lamentaremos la muerte del Samán de Bello” expresó con preocupación.

Adolfo Ledo Nass

Isturdes hace un llamado a las autoridades a salvar el árbol y a tomar medidas de precaución para rescatar este patrimonio de la ciudad capital. .

Adolfo Ledo