A Tu salud / La mayoría imagina que estar en buena forma física solo implica tener un buen peso o “apariencia”, incluso sin considerar que un peso saludable o el bienestar en general se deriva en gran medida de una dieta balaceada y de la actividad física regular. ¿Por qué es bueno aclarar este punto? Porque conozco muchos “flacos” desnutridos y muy, pero muy sedentarios, sin nada de resistencia física, se cansan de nada.

Adicionalmente, otros datos a tener muy en cuenta, al momento de definir la buena forma física son: cuánta masa magra o musculo conforma nuestro cuerpo, cuán flexibles somos, que tan bien trabaja nuestro corazón, es decir, el nivel de nuestra capacidad cardiorrespiratoria, además de cuan flexibles, fuertes y resistentes, son nuestros músculos.

María Laura García. Foto referencial

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¿Qué debemos mejorar orgánicamente? Debemos estar muy claros que para preservar nuestra vitalidad o ganar en ella, debemos estar muy pendientes de sumar masa muscular y ósea haciendo ejercicios de fuerza (pesas) o resistencia de esos que implican trabajar con el propio peso corporal; pues esto nos ayudará además a mantener bajos los niveles de grasa en nuestro cuerpo. Lo anterior también nos va a permitir contar con la suficiente fuerza y tono para tener independencia física una vez llegados a la vejez. ¿O quiere llega dobladito y sin movilidad a la tercera edad? ¿Quieren que los estén ayudando para moverse de un lado a otro o hasta para bajarse de un carro? Algo importante es, que al ganar en masa muscular, también incrementamos su nivel de resistencia y fuerza, es decir, su tono.

En síntesis, si nos enfocamos en ganar masa muscular, ósea y en reducir grasa, nos garantizarnos calidad de vida, teniendo fuerza y resistencia física. Por otra parte, los ejercicios cardiovasculares, como caminar, nadar y andar bicicleta, darán la fuerza a su corazón para mantener oxigenado y sano su cuerpo ; a través de un eficiente bombeo de sangre y una mejor respiración, alejando así las enfermedades cardiorrespiratorias e inmunizándolos, por así decirlo, ante el cansancio.

Foto Referencial

La actividad física y un adecuado estiramiento les permitirá mantener una buena flexibilidad para resguardar sus los músculos y articulaciones ante las lesiones que pueden originarse en el día a día y el desgaste característico de la vejez. Por tanto, al finalizar la jornada, dediquen diez minutos a estirarse o caminar en sus casas.

Todo esto debe complementarse con una alimentación balanceada, en calidad y cantidad, para controlar los niveles de grasa en su cuerpo y el descanso reparador.

Entonces, ¿qué esperan para comenzar?? el cambio y creación de hábitos no es sencillo, pero si se puede. Lea también:  ¡El abrazo como terapia de bienestar!

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