El ministro de Finanzas de Argentina, Nicolás Dujovne, durante una rueda de prensa en Buenos Aires, el 18 de enero de 2018. AFP / RONALDO SCHEMIDT Argentina superó la meta fiscal acordada con el Fondo Monetario Internacional al alcanzar un déficit fiscal de 2,4% en 2018, en vez de 2,7%, pero el país se encuentra en recesión y sufrió una inflación de 47,6%. En un año electoral, en el que se da por descontado que el presidente Mauricio Macri se postulará en octubre a un segundo mandato de cuatro años, el gobierno se asegura así recibir en marzo un nuevo desembolso del FMI por 11.000 millones de dólares, la mitad de lo acordado para 2019. En 2018, en medio de una corrida cambiaria el gobierno acudió al Fondo, que le concedió un auxilio financiero por 56.000 millones de dólares, pero para ello debe alcanzar este año el equilibrio fiscal y en 2020 un superávit de 1%. Con un resultado negativo de 338.987 millones de pesos (unos 8.900 millones de dólares), Argentina mostró en 2018 un déficit primario (antes del pago de intereses) de 2,4% de su Producto Interno Bruto (PIB). Fue el más bajo desde 2013 e implicó que se mejoró la meta establecida en el acuerdo stand-by con el FMI de un déficit de 2,7% en 2018, unos 378.000 millones de pesos con posibilidad de ajustarlo por gasto social. En 2017 el déficit fiscal primario fue de 3,9%. “Queremos resaltar la magnitud del esfuerzo fiscal que hemos llevado adelante en 2018”, dijo el ministro y aseguró que se logró reduciendo la deuda flotante, que cayó 14% en términos reales. Para ello los recursos crecieron 30% y los gastos 22%, una brecha de ocho puntos porcentuales, que no se verificaba desde 2003-2004. “Llevamos ya 17 meses de ingresos creciendo por encima de los gastos, y esto se va a mantener por muchos años en la Argentina“, aseguró Dujovne. Recesión más inflación El cumplimiento de la meta fiscal es una buena noticia para el gobierno de Macri, que afronta el año electoral con otros números poco alentadores como el 47,6% de inflación en 2018, la segunda más alta de América Latina, detrás de Venezuela, a contracorriente de la tendencia mundial. Este índice es también el mayor registrado en Argentina desde 1991, año en que se aplicó a partir de abril la convertibilidad 1 peso 1 dólar y que aún así cerró en 84%. En 2017 la inflación fue de 24,8% y en 2016 de 41%. En el presupuesto de 2019, el gobierno de Macri proyectó una inflación de 23% anual. Pero ya en los primeros meses del año habrá fuertes incrementos en las tarifas de los servicios públicos y del transporte, una medida muy impopular que ha motivado varias manifestaciones de rechazo. El alza del costo de vida y las altas tasas de interés que rozaron el 80% anual y se ubican en 58%, derivaron en una abrupta caída del consumo y de las ventas minoristas y la pobreza se ubicó en 27,3% en el primer semestre del año pasado, la última medición. El FMI prevé para 2018 una caída del PIB de 2,6% y de 1,6% en 2019. La depreciación de la moneda a lo largo del año fue de 51%. AFP