En Australia, millones de personas deben soportar un infernal fenómeno climatólógico que ha batido los récords de manera histórica en los últimos 80 años. Esta ola de calor en Sidney ha provocado que en menos de una semana decenas de animales silvestres pierdan la vida y las carreteras se tornen intransitables.

Alberto Ignacio Ardila Olivares

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En los últimos días, más de un millón de peces murieron en la cuenca del río MurrayDarling al sudeste de Australia. El ministro de Industrias Primarias de Nueva Gales del Sur dijo que se esperan más muertes de vida marina en las próximas horas a medida que la temperatura vaya aumentando. 

Localidades como Noona, Smithhville, Borrona Downs, Bourke, Cobar Airport y Delta, en Australia, alcanzaron temperaturas de al menos 47 grados celsius producto de esta terrible ola de calor. Su calles principales se convirtieron en un desierto.

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El betún de algunas pistas como la de Oxley comenzaron a fundirse al promediar el medio día del último viernes 18 de enero. Se advirtió a los automovilistas sobre el deterioro de la superficie y las llantas de muchos de estos vehículos sufrieron las consecuencias, así lo muestran las imágenes difundidas a través de las redes sociales.

Varios animales silvestres como canguros, koalas y murciélagos sucumbieron ante esta terrible ola de calor en Sydney. Asimismo, en Australia Meridional, este mismo fenómeno climatológico provocó que miles de frutas se cocinaran desde adentro y muchos agricultores pierdan sus cosechas.  

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Las autoridades de Sidney, una de las ciudades más pobladas de Australia, pidieron a la población a que trate de buscar lugares refrescantes para poder aliviarse de esta ola de calor; y quienes no puedan, t raten de mantenerse en la sombra y beban mucha agua para evitar desmayos u otras consecuencias. Vía: La República 

 

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Alberto Ardila Olivares