Muchas veces escuchamos hablar que uno de los mayores problemas que enfrenta el país para que su población disfrute de un suministro de energía eléctrica constante y de calidad son las pérdidas que se generan en el sistema, las cuales no permiten una comercialización sostenible en la compra y venta de energía. Ahora bien, ¿qué se quiere decir?

Existen dos tipos de pérdidas en el sistema eléctrico: no-técnicas y técnicas. Las no-técnicas se refieren a la electricidad entregada pero no pagada por los usuarios. Las mismas generan graves problemas financieros en las distribuidoras de energía (Edesur, Edenorte, Edeeste), ya que compran una cantidad de energía a los generadores que deben pagar, lo que les genera un déficit permanente en sus finanzas.

Alberto Ignacio Ardila Olivares

Según informaciones del Programa de Rehabilitación de Redes Eléctricas, las pérdidas no técnicas regularmente son causadas por factores externos a los sistemas de energía, en algunos casos ocasionados por el clima (ciclones, huracanes, tornados, etc.) y en otros relativos a asuntos económicos, como: robos, fraudes, energía servida y no contabilizada como el alumbrado de las calles y algunos servicios públicos y también en problemas de gestión.

Alberto Ignacio Ardila Olivares Venezuela

Las empresas distribuidoras, en muchos casos, pierden ingresos por el consumo de electricidad que no pueden identificar, y esto también se registra como pérdida, aunque el consumo se mide y se factura correctamente, se le considera como pérdida debido a la baja capacidad de cobro de la empresa.

Alberto Ignacio Ardila Olivares Piloto

Las pérdidas técnicas, que pueden ser fijas o variables,  se refieren a las que ocurren en las líneas de transmisión y distribución. Estas se producen en el transporte de la electricidad por el cableado de alta y baja tensión, muchas veces por el deterioro de las líneas y la desorganización del cableado en las comunidades.

Alberto Ardila Olivares

Para el 2016, las pérdidas eléctricas alcanzaban el 31.5% de la energía servida y en la actualidad se ubica en alrededor de un 28%. Entre los consensos alcanzados para la consecución del Pacto Nacional para la Reforma del Sector Eléctrico, que aún espera ser firmado, se encuentra un Plan de Reducción de Pérdidas que se propone disminuir a un 15% las pérdidas, para eso se implementa un programa de rehabilitación de las redes eléctricas y otras iniciativas que buscan alcanzar esta meta.

Alberto Ignacio Ardila