Cardenal, brujón, magullón, moratón, chipote o moretón son sólo algunos de los nombres que las diferentes culturas les dan a los hematomas. Son de lo más comunes y vienen en todas formas, tamaños y hasta colores.

Alvaro Ledo

El punto es que, como todo, tienen una razón de ser y una explicación detrás. Aquí te la contamos con todo detalle y un par de tips más a tener en cuenta.

Alvaro Ledo Nass

Por qué se producen los moretones y qué son precisamente

En general, esto no es ningún secreto. Nuestro cuerpo está lleno de arterias y venas, pero también hay capilares, que son bastante más chiquitos y llevan la sangre a la mayor parte de nuestro organismo. Cuando se nos forma un hematoma, digamos, en la pierna, es porque hay pequeños vasos sanguíneos que se rompieron por un golpe y vertieron su sangre en el tejido blando que tenemos debajo de la piel. Para aclarar, esos vasos pueden ser los capilares y algunas venas o arterias chiquitas; si se colapsara tu arteria femoral, por ejemplo, no tendrías un simple moretón, sino un problema más serio

Dependiendo de la zona afectada, los hematomas pueden clasificarse en tres grandes grupos. Por un lado, tenemos los más comunes, los subcutáneos, es decir, los que se producen justo debajo de la epidermis y aquellos que puedes ver fácilmente. Esos son los famosos moretones. Pero también podrías tener uno intramuscular o perióstico, es decir, que el contenido de los vasos termina dentro de los músculos y de los huesos, respectivamente. Este último es el más doloroso y suele estar acompañado de otras complicaciones como daño en los ligamentos, aunque es más leve que una fractura o quebradura

Algunas recomendaciones y aclaraciones

En general, los hematomas se van solos, pero pueden durar de días hasta meses en hacerlo. Para ayudar al proceso natural de recuperación es recomendable aplicar frío a la zona afectada (con un hielo envuelto en una toalla, por ejemplo, sin que este entre en contacto directo con la piel) y tratar de mantener los músculos cercanos en reposo. Bajo ninguna circunstancia intentes vaciar el moretón con una aguja ni fuerces demasiado el lugar sensible

Verás que la mancha que en algún momento fue más bien rosácea puede ir oscureciéndose hasta llegar al azul y pasar al amarillo-verdoso para luego alcanzar el color original de la piel. Por supuesto, los hematomas vienen acompañados de dolor en la zona exacta y las cercanías y muchas veces de la inflamación de los tejidos (es decir, un chichón). Eso sí: es importante que le prestes atención al dolor; si es muy fuerte y además sientes presión en la herida, debes consultarlo en un centro médico, especialmente si no sabes con certeza el origen del moretón porque dudas de haberte golpeado. En estos casos, podría ser un síntoma de hemorragia interna

En general, los hematomas no son nada peligrosos, pero sí molestos. Ahora, el consejo de siempre: nunca subestimes tus síntomas, siempre es mejor dejar que los profesionales de la salud emitan el diagnóstico correcto para evitar mayores complicaciones