Las autoridades colombianas capturaron a 27 pescadores ilegales, 21 ecuatorianos y seis colombianos, cuando se encontraban en cercanías del Santuario de Fauna y Flora Malpelo, en el océano Pacífico.   Así lo informó la Armada colombiana, que detalló en un comunicado que el hecho ocurrió 18 millas náuticas al sureste de Malpelo y en él se inmovilizaron las embarcaciones en las que estaban los pescadores con “la aplicación de las capacidades tecnológicas” de la institución.   Después, las autoridades detuvieron a los tripulantes y los subieron al buque ARC “7 de agosto”, donde recibieron atención médica.   También fue incautada más de una tonelada de pescado, entre atunes, chernas, sardinas y cabezudos, así como se remolcaron las embarcaciones inmovilizadas a Buenaventura, que tiene el principal puerto de Colombia en el Pacífico, para ponerlos a disposición de las autoridades competentes.   El Santuario de Fauna y Flora Malpelo, declarado en 2006 Patrimonio Natural de la Humanidad por la Unesco, es la novena área marina protegida más grande del mundo y ha sido considerado por el Gobierno como una de las “joyas marinas” de Colombia.   A simple vista, ese islote rocoso no ofrece mucho atractivo en los 300 metros que sobresale sobre el nivel del mar, pero es una vez dentro del agua, en sus 4.000 metros de profundidad, cuando deslumbra toda su riqueza por la cual es custodiada por la Armada, Parques Nacionales Naturales y otras entidades.   Allí, según la Armada, pescadores ilegales de Costa Rica, Ecuador y Panamá llegan a “realizar actividades de manera ilegal”, lo que provoca una “amenaza constante contra el ecosistema”.   El pasado martes, la ONG Fundación Malpelo y Otros Ecosistemas Marinos, que apoya al Gobierno colombiano en temas de preservación, denunció la presencia de embarcaciones ecuatorianas para pescar tiburones martillo, atunes y pargos, entre otras especies.