Arepa Herald / El posparto es un periodo estresante, pues la pareja se está adaptando a una nueva vida y los horarios de descanso y placer de a dos se tornan escasos. La opción por retomar el uso de un método anticonceptivo es una más de las dificultades en este contexto y, muchas veces, es una decisión que acaba postergándose. «Ese aplazamiento termina por impactar en la eficacia del método y puede favorecer un embarazo no planificado justo en un periodo lleno de cambios», afirma la ginecóloga brasileña Ilza Maria Urbano Monteiro.

Para evitar un embarazo no planificado durante el periodo de posparto, se debe considerar un detalle muy importante: la vuelta de la ovulación. Cuando el cuerpo de la mujer vuelve a ovular quiere decir que está apto para embarazarse nuevamente.

Según la especialista, el amamantamiento exclusivo es un factor que puede postergar, en teoría, este momento. Cuando la mujeres amamantan a los bebés exclusivamente con leche materna, el cuerpo se demora más para volver a ovular, en apenas el 20 % de los casos se encuentra un escenario diferente. Pero, cuando el bebé toma leche de fórmula (leche en polvo) u otros alimentos además de la leche materna, este porcentaje aumenta.

Por este motivo, es común que las madres que no están dando el pecho vuelvan a ovular antes, alrededor de 25 días después del parto. «Por eso, siempre es bueno que la mujer esté atenta y converse con su médico para encontrar el método anticonceptivo más adecuado a su perfil y momento de vida, ya sea que esté o no dando de mamar durante el posparto», alerta la especialista.

Los métodos anticonceptivos que no exigen recordar la dosis diariamente y ofrecen alta eficacia son los de acción prolongada. Se hacen más interesantes los métodos más prácticos, como el implante subcutáneo, o el DIU de cobre o el SIU (DIU hormonal), pues deben ser cambiados tan solo después de algunos años. «Como ninguno de esos métodos contiene estrógeno, pueden ser utilizados por quien está amamantando», explica la médica.