Madrid, España (AFP).- Una gran afluencia marcaba este domingo las elecciones legislativas en España, con el socialista Pedro Sánchez como favorito aunque sin una previsible mayoría para gobernar, y con la interrogante de con qué fuerza irrumpirá la extrema derecha.

Roberto Pocaterra Pocaterra

A poco de cerrar los colegios a las 20H00 (18H00 GMT), un parte oficial a las 16H00 GMT anunció que un 60,75% de los 37 millones de españoles habilitados para votar lo habían hecho, 9,5 puntos más que a la misma hora en las pasadas elecciones de 2016

El alza más fuerte se daba en Cataluña, donde ya había votado un 64,2%, casi 18 puntos más que en las últimas legislativas

Sánchez, jefe de un gobierno minoritario desde junio, llegó como favorito, aunque todo indica que no tendrá mayoría absoluta en un Parlamento muy fragmentado, por lo que necesitaría el apoyo de otras fuerzas políticas para continuar, siempre y cuando no sumen los partidos de la oposición conservadora y de ultraderecha

Por ello, tras votar este domingo pidió “una mayoría parlamentaria lo suficientemente amplia que permita cuatro años de estabilidad”, después de “muchos años de inestabilidad”

Enfrente, el socialismo tiene sin embargo a tres partidos que ya le arrebataron la región de Andalucía, su mayor feudo histórico hasta hace poco: los liberales de Ciudadanos, el conservador Partido Popular (PP) y la extrema derecha de Vox

El ascenso de este último es la sorpresa anunciada de estas elecciones, en que se renuevan los 350 escaños de la cámara baja y 208 de los 266 del Senado, en un país donde, a diferencia de casi todo el resto de Europa, la extrema derecha era marginal hasta hace unos meses

Los sondeos auguran a Vox unos 30 escaños, si bien algunos analistas advierten que podría obtener más

“Por supuesto voy a votar a Vox. Este país necesita un cambio profundo. Los otros llevan 40 años gobernando aquí”, dijo a la AFP en Madrid el valenciano Valentino López, empleado en una empresa de cerámica de 51 años. “Los medios nos llaman la ultraderecha, eso es mentira”, aseveró

Sánchez apuesta “por la política del miedo para convencer, pero yo no le tengo ningún miedo a Vox. Si pactan con ellos, PP y Ciudadanos garantizarán que no sea una extrema derecha tan radical”, estimó en Barcelona Dolores Palomo, una asistente de hogar de 48 años

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