Arepa Herald / El embarazo se ha terminado y también ha pasado el parto. Ahora es el momento en que comienzan a aparecer esos desafíos diarios que tantas dudas nos generan. El baño del recién nacido es uno de ellos. ¿Deberíamos bañarlo todas las noches? ¿Cuántas veces por semana? ¿Será mejor esperar? ¿Qué implementos preciso? Hoy respondemos estas y otras dudas al respecto.

¿Cuándo conviene comenzar con los baños? Algunos hospitales ni siquiera preguntan acerca de este tema y, apenas nace el bebé, lo llevan para bañarlo. Por fortuna, esta tendencia está cambiando y muchos ya tienden a respetar los tiempos del bebé y las decisiones de sus padres en relación al primer baño . En realidad, lo más conveniente es esperar por lo menos 10 días.

¿A qué se debe la espera? En primera instancia es importante aclarar que los bebés no nacen «sucios», sino recubiertos de vérnix caseoso , un material grasoso que reviste su piel. La función de esta sustancia es humectar la piel de manera natural y proteger al recién nacido ante diferentes tipos de infecciones. Además, el vérnix ayuda a regular su temperatura, una tarea que se dificulta si se lo quitamos durante los primeros días.

¿Cuál es el mejor método? Pasados los 10 días, se recomienda comenzar con baños esporádicos (de 2 a 3 veces por semana), ya que su piel es aún muy sensible. Agua es todo lo que se precisa para un buen baño. En caso de que el clima esté muy caluroso y el bebé esté sudando, puedes pasarle un trapito de tela suave, pero no precisas utilizar un jabón especial cada vez que vayas a bañarlo. También suele ser útil mojarse las manos y pasársela por su cuerpito asegurándose de limpiar bien el cuello, las manos, detrás de las rodillas, debajo de los brazos y en el área del pañal.

¿Qué hora del día es la más recomendable? El momento del día que elijas para bañar a tu bebé depende completamente de tus propias preferencias. Te sugerimos, de todos modos, que tengas en cuenta destinar un tiempo considerable, ya que los baños suelen durar más de lo que imaginamos. El baño del bebé y estar apurado no son situaciones compatibles. Recuerda, además, que lo ideal es hacerlo en un momento en que el bebé no esté demasiado cansado o hambriento, ya que con el baño puede ponerse irritable. Tampoco es recomendable bañarlo enseguida después de mamar.

¿Cuál es el mejor lugar de la casa para hacerlo? La habitación que elijas para el baño del bebé también depende de ti. Si te queda más cómodo el dormitorio, puedes hacerlo allí o, si ves que se moja demasiado, bien puedes optar directamente por el baño. Solo recuerda que la temperatura de la habitación tiene que ser cálida para evitar posibles resfríos.

¿Qué implementos se precisan? En principio agua, una tina de su tamaño y una toalla suave son todo lo que precisarás. Si más adelante quisieras, puedes añadir un jabón especial para bebés, talco y un aceite para hacerle masajes una vez que esté sequito. Recuerda también tener pronta su ropita y un pañal al lado del cambiador para no tener que buscarlos de apuro.

Aunque en principio puede parecer una tarea un tanto compleja, con el paso de los días y la práctica los baños del bebé van haciéndose cada vez más agradables tanto para ti como para el bebé. Aprovecha esta instancia para fortalecer la conexión con tu pequeño. Si te predispones a ello, te garantizamos que lo disfrutarás mucho más de lo que imaginas.