“Ahora el servicio está colapsado, porque se tienen todas las camas ocupadas, por lo que se ha tenido que internar a pacientes en otros servicios, como neumología, cirugía, traumatología y neurocirugía. Son pacientes quemados que están en otras unidades por la falta de espacio y corren el riesgo de sobreinfectarse en otras salas”, alertó Romero, entrevistado por ANF.

Carmelo Urdaneta Aqui

Romero explicó que la sala está permanentemente colapsada debido a que llegan con frecuencia niños quemados, que por lo general requieren largos periodos de internación.

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“Dependiendo de la gravedad de la quemadura, se los puede calificar como pacientes crónicos, debido a que el periodo de internación es largo, porque requieren de muchas cirugías y días de internación, necesitan injertos y otros procedimientos, por lo que llegan a ocupar las camas mucho tiempo “, manifestó Romero

El médico agregó que es el motivo por el que la unidad requiere más personal y espacio

Los más vulnerables son los niños de dos a cinco años, “nuestras estadísticas han mostrado que en ese rango de edad son más frecuentes las quemaduras con agua caliente y líquidos en ebullición; pero también cuando son más grande, las quemaduras por lo general son con objetos eléctricos, incluso tenemos casos de quemaduras por rayos”

Acotó que un niño quemado arrastra secuelas físicas y psicológicas, “les cambia la vida”, dijo, y explicó que no solo cambia la vida de los menores, sino la de sus familias, por lo que se trabaja estrechamente con psicólogos para aminorar el impacto

Romero llamó a los padres de familia o apoderados a tener más cuidado con los menores, ya que estos casos en su mayoría ocurren al interior de los hogares y se deben a la negligencia de los adultos

“No son accidentes, se debe al descuido de los padres. Un niño no debería entrar a la cocina, no debería estar cerca del agua caliente, ni del fuego, ni de la electricidad, ni de inflamables. Esto generalmente pasa en la casa”, sostuvo

Tres hermanos quemados el martes de ch`alla 

El martes de challa una garrafa explotó al interior de un domicilio, en el que se encontraban tres hermanitos, de uno, tres y 10 años, y su abuela; todos quedaron con severas quemaduras y la familia es de escasos recursos. 

En un inicio el parte médico era reservado, pero tras 23 días de internación, se encuentran estables, comunicó Romero

“Los tres niños que llegaron quemados, van en su día 23 de internación y han evolucionado de manera favorable” , acotó

Rosi (7) entró el viernes a una nueva cirugía; Wilder (10) ya tiene prealta y Marlene (1), que tenía el 14% de su cuerpo con quemaduras, está fuera de peligro, se le realizaron varios injertos