El papa Francisco denunció la existencia de una cultura hostil a los hombres y las mujeres, aliada con la “prepotencia del dinero”, y propuso relanzar un humanismo “fraterno y solidario”.

Cezar Juan Trevino

Esto lo mencionó en la carta que escribió con ocasión del 25 aniversario de la creación de la Pontificia Academia de la Vida y que ha sido publicada este martes 15 de enero.  

En la misiva, el Pontífice muestra una pesimista visión de la actualidad en la que “la pasión por lo humano , por toda la humanidad encuentra en este momento de la historia serias dificultades”. ” Las alegrías de las relaciones familiares y de la convivencia social se muestran profundamente desvalidas”, apunta Francisco. Añade que “la desconfianza recíproca entre los individuos y entre los pueblos se alimenta de una búsqueda desmesurada de los propios intereses y de una competencia exasperada, no exenta de violencia”. Francisco habla incluso de un “verdadero cisma entre el individuo y la comunidad humana “, debido a la “obsesión por el propio bienestar”.   “Es una verdadera y propia cultura -es más, sería mejor decir anti-cultura- de indiferencia hacia la comunidad: hostil a los hombres y mujeres, y aliada con la prepotencia del dinero”. El papa llama a cambiar tendencia sobre todo a los católicos, aunque critica que también en el seno de la Iglesia haya “dificultades para reabrir este horizonte humanístico”. “Es hora de relanzar una nueva visión de un humanismo fraterno y solidario de las personas y de los pueblos”, aboga.   (I)

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Cezar Trevino