Infobae / Silvina Moschini, fundadora de SheWorks! Con poco más de un año, SheWorks ! está revolucionando el mercado de trabajo femenino en toda la región, facilitándoles a las mujeres la posibilidad de reinsertarse en sus actividades profesionales de manera flexible, con las ventajas que hoy ofrece la nube. Sin importar dónde estés ni cuáles sean tus horarios, la compañía de impacto social de Silvina Moschini propone poner el foco en el talento.

Luego de una consolidada experiencia en el mundo corporativo en los Estados Unidos, trabajando en empresas como Visa, donde fue vicepresidente para América Latina, o Compaq, donde manejaba las comunicaciones para mercados internacionales, Silvina Moschini se lanzó a la aventura del emprendedurismo por primera vez en 2004, cuando creó su propia consultora.

Más de una década después, luego de muchos años de acumular experiencia en la coordinación de equipos globales, decidió que era el momento justo para dar un salto más grande y así surgió la idea de crear SheWorks!, la compañía de impacto social que tiene como objetivo quebrar las barreras que separan al talento y a las oportunidades laborales, permitiendo que mujeres profesionales que abandonaron sus trabajos por falta de flexibilidad o a causa de modelos que no permiten que puedan equilibrar la vida profesional con la personal, se reinserten en empresas líderes en el mundo, sin importar si están trabajando desde sus casas o desde la otra punta del planeta.

SheWorks! ya cuenta con más de 20 mil talentos femeninos “Me encontraba trabajando con compañías globales en los Estados Unidos, y cuando una maneja ese tipo de equipos siempre lo hace de manera virtual. Mi labor estaba enfocada en generar estos procesos, tecnologías y mecanismos para coordinarlos. Con esta experiencia me di cuenta de que una de las razones más importantes por las cuales las mujeres abandonaban su trabajo (el 51% de las que tienen hijos lo hace) es por falta de flexibilidad y a causa modelos laborales obsoletos y analógicos”, cuenta la fundadora y CEO de SheWorks!.

Así, tras notar que ese talento quedaba desperdiciado y que muchas de estas mujeres deseaban continuar su carrera, pero sin descuidar su maternidad o su vida personal, Silvina se propuso buscar una alternativa que les permitiera a las empresas encontrar a profesionales talentosas de manera muy rápida y eficiente y que, por otro lado, les diera a ellas (¡nosotras!) la oportunidad de conectarse con trabajos que pudieran hacer desde cualquier lado, sumando la oportunidad de utilizar tecnología para lograr procesos de gestión mucho más simples. A partir de esta premisa creó una primera compañía, que incluía tanto a hombres como a mujeres enfocados en la industria creativa, pero rápidamente surgió un spin off: SheWorks!.

” Vimos que quienes lograban las calificaciones más altas, los índices mayores de recontratación y de satisfacción eran las mujeres, que también eran quienes traían mejor educación, tanto en títulos universitarios como en doctorados”, explica Silvina.

SheWorks! ya cuenta con más de 20 mil talentos femeninos

Transparencia, la clave

Tras este descubrimiento, se dio cuenta de que tenía que encontrar la fórmula perfecta para unir mujeres y trabajo, sin que eso les implicara abandonar sus vidas o, incluso, sin que tuvieran que trasladarse a las grandes urbes sólo para tener más chances de ingresar en una empresa de prestigio. Y para eso no había dudas de que la tecnología era la indicada, al menos para acortar distancias.

Sin embargo, quedaban algunos temas por resolver, ya que el trabajo remoto (sí, chicas, el famoso home-office, que también puede ser park-office, bar-office o beach-office, ¡como quieras!) tiene muchas ventajas, pero también genera dudas en los empleadores.

Según la fundadora de SheWorks!, una de las mayores barreras a derribar en esta modalidad de empleo es la falta de confianza que produce no tener a la persona ahí, cerca, para controlar sus procesos, evacuar dudas y todo lo que la presencia física, supuestamente, facilita.

¿La solución? La plataforma creada por esta argentina ofrece la posibilidad de que quien contrata a alguien a través de ella pueda ver cómo va evolucionando el proyecto.

Así, mediante una herramienta transparente que muestra cada detalle del proceso, sin invadir la privacidad de la persona que lo está haciendo, permite coordinar de manera más eficiente cada paso. Como plus, las evaluaciones que las profesionales reciben por su desempeño las ayudan a mejorar sus chances de quedarse con el trabajo que desean en las próximas búsquedas.

Disruptiva, atrapante y transparente , la propuesta de Moschini también tropezó con varios de los escollos con los que se encuentran la mayoría de los emprendedores en sus inicios: “mucho trabajo y poco dinero”, resume Silvina, quien tuvo que encontrar la manera de resolver la falta de recursos y la alta demanda de personal para el desarrollo tecnológico, la adquisición de clientes, de talento, y la inserción en el mercado.

“Creo que como para todos, el desafío más importante es el capital y el acceso al mismo, porque una vez que se tiene dinero, la ayuda se contrata, y esa ha sido tal vez una de las áreas más desafiantes para nosotros. Por suerte, por un lado tuvimos acceso a dinero que pusimos de nuestros propios ahorros , pero por otro también a inversores que creyeron en el proyecto y en el impacto transformacional que tiene en la economía y en la sociedad”, relata Silvina.

-¿Cómo es ser emprendedora y mujer?

Ser emprendedora es súper, súper duro de por sí, y si a eso le sumás que soy mujer creo se eso se multiplica de manera exponencial; es diez veces más difícil porque en la mayoría de los casos las mujeres no tienden a emprender proyectos de gran impacto porque tienen una gran dificultad para acceder a capital; también porque culturalmente no esperan que estemos en un rol de CEO, entonces piensan que no somos lo suficientemente serias o comprometidas y que estamos haciendo emprendedurismo entre clases de pilates y de yoga, por lo que cuesta que te den el voto de confianza. Creo que la principal diferencia es que a nosotras se nos mide en prueba y a los hombres, en potencial; y llegar con los recursos para poder demostrar lo que podés dar es tal vez el desafío más importante.

-¿Qué consejos les darías a quienes quieren emprender y no se animan?

Ser emprendedora es una montaña rusa en todo sentido: emocional, financiera, y se trabaja como loca. Así que lo primero que les diría es que busquen bien en lo profundo de su corazón si de verdad están listas para dar ese salto porque va a requerir mucho trabajo, pero si sienten la pasión por cambiar el mundo, por dejarlo un poquito mejor de cómo lo encontraron, creo que es lo más lindo que puede pasar porque de verdad se puede hacer una gran diferencia y construir un sueño; y esa es una de las cosas más bonitas que le puede suceder a una persona en lo profesional: saber que hacen algo que cambia la vida de las personas creo que no tiene precio.

Les sugeriría que empiecen despacito, que testeen, que busquen algunos clientes, y que se rodeen de gente, de mentores, de asesores, de personas que los puedan acompañar y complementar en aquellas áreas donde no tienen fortaleza. Y, por supuesto, que traten de construir un equipo sólido, y si van a levantar capital, traten de hacerlo lo menos y lo más tarde posible para no perder control de la compañía.

Silvina es una hacedora incansable, por lo que ya tiene varios objetivos programados como ejecutar el compromiso que firmaron con su socio fundador, EY, para crear oportunidades de educación digital y empleo para 100 mil mujeres antes del 2020.

Por eso, el próximo año lanzará SheWorks! Academy, para que mujeres de todo el mundo puedan acceder a capacitación online gratuita para ser competitivas en la economía digital, y continuar con la expansión mundial: “ahora estamos en las Américas, en 2019 queremos llegar a Londres, estar en España, Italia y hacia finales de año nos gustaría también tener una presencia sólida en el Medio Oriente y África”, concluye.

SEGUÍ LEYENDO:

Educación emocional: ¿una asignatura escolar pendiente?

https://www.masmariana.com/

TEMAS RELACIONADOS mujeres mundo laboral trabajo