El Vocero / Por Ángel L. Comulada

Director médico del Programa Salud a Tu Alcance de Bayamón y presidente de la Sociedad Puertorriqueña de Endocrinología y Diabetología

La diabetes tipo 2 es una de las principales enfermedades crónicas que afecta a nuestra población, siendo la tercera causa de muerte en Puerto Rico. Sabemos que dentro de los factores de riesgo para su desarrollo, hay factores modificables y no modificables, como es el caso de la herencia o la genética. El ser latino y puertorriqueño, aumenta el riesgo de padecer diabetes tipo 2.

Siendo una enfermedad crónica, debemos reconocer que al momento no hay cura. Por lo cual, para toda persona que la padezca, el tratamiento adecuado es indispensable para mantener un control de la condición y así reducir el riesgo de las complicaciones crónicas como la retinopatía diabética, nefropatía diabética, neuropatía diabética, enfermedad arterial coronariana y enfermedad arterial periférica, entre otras.

El control adecuado de la diabetes tipo 2 se logra mediante un proceso que incluye concienciación y educación sobre la enfermedad. Para esto, el paciente debe dialogar con su médico sobre los diferentes medios y programas de educación disponibles en su área. Hay que reevaluar y modificar los hábitos alimentarios, por lo que una evaluación con un profesional de la nutrición es recomendado. De igual forma, un aumento en la actividad física ayudará al control de la diabetes. Las recomendaciones son al menos 150 minutos de actividad aeróbica a la semana. Tan sencillo como caminar a una intensidad aumentada, pero en la que podamos mantener una conversación, 30 minutos, cinco días a la semana.

Cuando un buen plan de alimentación y de actividad física no son suficiente para mantener un control adecuado de la diabetes, debemos iniciar tratamiento con medicamentos. En la actualidad contamos con múltiples opciones, desde pastillas, medicamentos inyectables, insulinas inyectadas, hasta insulinas inhaladas. La selección de la terapia debe ser tomando en cuenta los beneficios y el riesgo, así como la complejidad de la administración y régimen de tratamiento, no olvidando una accesibilidad adecuada para el paciente de forma tal que pueda ser complaciente con el tratamiento.

Dentro de las opciones de tratamiento para el control de la diabetes una de las clases terapéuticas más versátiles son los inhibidores de la enzima DPP4. La DPP4 es responsable de degradar la hormona GLP1, que contribuye a aumentar la secreción de insulina, (que baja los niveles de azúcar en sangre), y disminuir la secreción de glucagón, (que sube los niveles de azúcar en sangre), de una forma dependiente del nivel de azúcar en sangre. Lo que resulta en evitar el aumento de azúcar en la sangre, sin aumentar el riesgo de hipoglucemia, (niveles bajos de azúcar en sangre).

Sabemos que los pacientes con diabetes tipo 2 tienen una disminución en la producción de la hormona GLP1. Sin embargo, la DPP4 continúa degradando los niveles de la GLP1, que ya son bajos, contribuyendo al descontrol del azúcar. Los inhibidores de la DDP4 inactivan esta enzima, logrando interrumpir la degradación de la GLP1 y a su vez, logrando una mayor actividad de la hormona GLP1. Esto resulta en una disminución de los niveles de azúcar en sangre, sin aumentar significativamente el riesgo de hipoglucemia. De esta forma, contribuye a mejorar y mantener un mejor control de la diabetes.

La decisión de qué medicamentos vamos a usar para el control de la diabetes debe ser discutida con su médico. Una vez seleccionado el tratamiento es responsabilidad del paciente usar los medicamentos según las instrucciones de su médico. Bajo ningún concepto se debe pretender que los medicamentos son usados para no tener que llevar un buen plan de alimentación y de actividad física.

Para lograr un control adecuado de la diabetes: edúquese, visite a sus profesionales de la salud, comprométase con su salud cumpliendo con su tratamiento, revise su progreso con sus profesionales de la salud y viva feliz tomando control de su diabetes.

FACTORES DE RIESGO

? Sobrepeso y obesidad

? Vida sedentaria

? Historial familiar de diabetes tipo 2.

? Grupos étnicos de alto riesgo: latinos, afroamericanos, nativos americanos, asiáticos americanos, nativos del Pacífico

? Historial de diabetes gestacional y haber dado a luz bebés de 9.0 libras o más

? Hipertensión arterial

? Hyperlipidemia

? Mujeres con Síndrome de Ovariopoliquístico

? Historial previo de prediabetes

? Historial de enfermedad cardiovascular

? Otras condiciones clínicas asociadas con resistencia a la insulina.

Esta nota aparece en la edición impresa de El Vocero.