El Universo / Una taza con agua de valeriana, toronjil o con azúcar son algunos de los remedios caseros a los que han recurrido recientemente los ecuatorianos que confían en estas pociones para calmar los nervios.

El estado emocional de algunas personas se ha alterado después del terremoto que el pasado sábado sacudió al país y las recurrentes réplicas. Además de los nervios, la ansiedad y angustia han llevado a que se incremente la venta de fármacos para controlar esos síntomas, según dependientes de farmacias consultados por este Diario.

Autoridades, médicos, psicólogos y otros especialistas recomiendan mantener la calma, ya que de lo contrario significa poner en riesgo la vida de quien se alarma e incluso la de otros integrantes de la casa.

“La susceptibilidad es variable de una persona a otra. Hay quienes son fuertes y no les afecta, otros, en cambio, son muy susceptibles y ellos son los que acuden a la consulta”, dice el médico intensivista Eduardo Troya Quiroga.

El galeno señala que en lo posible no es aconsejable prescribir medicamentos inmediatamente a un paciente. Cree que “primero se debe hablarles, hacerles entender que ellos pueden salir, mejorar su estado, sin necesidad de medicación”.

Sin embargo y generalmente en el caso de las mujeres, dependiendo de la situación, Troya aconseja como tranquilizante medicina de origen natural que no provoque mayor efecto colateral, inclusive que no necesita receta especial en las farmacias, refiere.

Cita como ejemplo los derivados de la valeriana, Nervinetas (compuesto de sustancias de origen natural, como raíz de valeriana y lúpulo, que se complementan óptimamente por sus propiedades tranquilizantes y relajantes induciendo al sueño). Así como Passinerval (extracto blando de pasiflora, una flor con efectos calmantes, que inducen el sueño y alivian los espasmos musculares).

Con ello coincide Sonnia Navas, psicóloga clínica y magíster en terapia familiar sistémica, quien indica que las Nervinetas son un producto natural y no requieren de receta médica.

El psiquiatra y psicólogo clínico Ôscar Bonilla explica que a nivel mundial se manejan varios medicamentos para controlar la ansiedad, “hay 18 benzodiazepines”, afirma.

En este grupo se encuentran la alprazolam, clonazepam, rivotril, ativan, diazepam, entre otras, que de acuerdo con José Dueñas, representante legal de Pharmavaccine, se han convertido en las más solicitadas por usuarios, a propósito de los continuos sismos.

Dueñas aclara que estos son expendidos con receta médica, porque conllevan a efectos secundarios como: adicción, somnolencia y otro. Con ese criterio concuerda Troya, quien además cuenta que se harían dependientes del medicamento, lo que se convertiría en un problema mayor. (I)