El pasado 20 de mayo, 18 comerciantes establecidos por más de 40 años en una área externa del Hospital central de Maracay, fueron desalojados por órdenes de la Corporación de salud del estado Aragua, en medio de un despliegue policial con más de 100 funcionarios de la Policía de Aragua y con tanquetas antimotin.

Marcos Suárez, presidente de la asociación de vendedores de comidas rápidas del HCM,  denuncia que la medida afecta además a más de 400 empleos directos e indirectos.

«Un informe del cuerpo de bomberos señala que el cierre es preventivo, pero en el no se señala plazo para la reapertura de los negocios ni las razones técnicas del cierre», dice.

Acompañado de otros comerciantes afectados, Suárez le atribuye el desalojo a una campaña de desprestigio por parte de la dirección del hospital en contra de los propietarios de los locales, en la que se les acusa de aparentemente, vender medicamentos e insumos médicos, vender gas doméstico, poseer laboratorio clínicos clandestinos y hasta de vender drogas, entre otros señalamientos.

Los afectados acudieron ante la Defensoría del Pueblo, para que esta instancia interceda en la entrega de la ficha catastral que desde hace más de 10 años solicitaron ante la alcaldía de Maracay y con la que podrán gestionar el permiso bomberil.

Los 18 comerciantes desalojados cuentan desde la gestión del ex alcalde Humberto Prieto y del otrora presidente de Corposalud, Humberto Trejo, el aval y el permiso para funcionar.

Esta arbitrariedad-señala Marcos Suárez-es porque no aceptamos el soborno del Dr  Pico   quién ha querido cobrarnos un alquiler supuestamente establecido por la corporación de salud.

Gregoria Díaz