La Prensa / La artritis reumatoide (AR), una enfermedad inflamatoria sistémica y crónica, afecta a unos 70 millones de personas en el mundo. Se estima que en Latinoamérica la padece entre el 0.4% y el 1.6% de la población. Ataca las articulaciones, sobre todo en manos y pies, pero también codos, rodillas, tobillos y hombros. Si no se controla, puede afectar órganos y sistemas, entre ellos los pulmones, ojos y el corazón.

Sus síntomas y complicaciones acarrean discapacidad parcial o total; muchos pacientes se pensionan o retiran prematuramente. Esto impacta el escenario laboral debido a que la AR es más común en edades productivas .

Dolor e inflamación de las articulaciones, hinchazón, limitación en los movimientos, rigidez matinal en las manos por más de una hora, cansancio y debilidad generalizada, pueden ser síntomas de AR. Es importante ir al reumatólogo para obtener un diagnóstico.

De no tratarse a tiempo, la AR provoca deformidades que limitan la funcionalidad. Actualmente, los tratamientos biológicos pueden frenar el daño articular y el progreso de la enfermedad.

Cuidados Los tratamientos biológicos actúan sobre el sistema inmunológico, ayudan a aliviar el dolor, la rigidez y la hinchazón, mejorando la calidad de vida del paciente.