El entrenador Juan Carlos Soto, quien le enseñó a Douglas Chiquito los primeros pases en el baloncesto, no sale todavía del shock emocional que le produjo la trágica y repentina muerte de su pupilo el día jueves 14 de marzo en el municipio Miranda de la Costa Oriental del Lago. Soto, técnico de baloncesto, formador de muchas generaciones de basqueteros zulianos, señaló que su exalumno en la escuela de basquet Lago Azul, “fue un ser humano excepcional, dentro y fuera de la cancha. No merecía terminar así. Es una gran tragedia para la familia del baloncesto zuliano”, se lamentó. Chiquito, quien militó en varios equipos de la Liga Profesional de Baloncesto (LPB), falleció trágicamente víctima del hampa en la carretera Lara Zulia en un hecho no esclarecido aun por las autoridades del estado. El piloto de 29 años comenzó en el deporte como portero de fútbol en la cancha de la segunda etapa de la urbanización Lago Azul, a los 8 años. También practicó béisbol porque, como buen zuliano, quería jugar con las Águilas del Zulia. “Unos compañeros suyos lo invitaron a la escuela donde yo enseñaba basquet y a él le gustó tanto esta disciplina que se quedó conmigo. Allí aprendió los fundamentos básicos y al poco tiempo se perdía de vista por su habilidad, pero era muy bajito de estatura”, contó Soto. Agregó que tras varios años Douglas mejoró muchísimo su nivel y entró a la selección regional, equipo con el que participó en un campeonato nacional en Falcón cuando tenía 14 años. “A partir de allí ‘se estiró’ unos 18 centímetros y quedó en la selección de cadetes del estado  de ese año compartiendo camiseta con David Cubillán, Kenji Urdaneta, Carlos Quintero, Jesús González y otros. Ese equipo quedó campeón en Caracas dirigido por Gustavo García”, rememoró el entrenador. Ese campeonato fue la vitrina que exhibió, al también escolta, como una promesa en el basquetbol criollo y fue preseleccionado para el equipo nacional juvenil, mientras Guaqueries de Margarita le abría las puertas al baloncesto profesional con su firma para la divisa neoespartana en 2003. “Continuó jugando en el Zulia  para el equipo del instituto Pedro Emilio Coll y cuando nace Tanqueros se va conmigo a la Liga Especial de Baloncesto con el quinteto petrolero, elenco que dirigíamos técnicamente en ese entonces”, acota. De allí su vida de jugador continuó en un peregrinar como novato en  varios equipos de la Liga Especial y Profesional hasta que en los años 2006-2007 comenzó a dar su grandes pasos en la LBP dónde dejó muy buenos números hasta el año pasado. Tras su firma con Guaiqueríes Chiquito pasó a las filas de Bucaneros de la Guaira, de allí a Gigantes de Guayana, luego defendió la camiseta de Marinos de Anzoátegui y finalmente se había uniformado con Gaiteros del Zulia.

Abel Resende