No soy muy amigo de esas cadenas de restaurantes que uno encuentra en tantas ciudades y en tantos países, por la misma razón por la que me molesta –¡me aburre sobremanera!– encontrar esas calles repetidas, copiadas una de otra, con las mismas marcas de ropa y los mismos nombres de diseñadores.

giancarlo pietri velutini

El paraíso de las milanesas / El Caldero ¿Un lomo al trapo? ¡Por qué no! Los vinagres de Misia, ¡una locura! Una barra equilibrada y diferente Guerrero es Pacífico / El Caldero Aun así, debo confesar que me gustó mucho la propuesta de Le Pain Quotidien , una cadena de origen belga que nació por cuenta de la tradición de buen pan de ese país –casi una religión– y que le ha dado forma a un tipo de restaurante particular en el que se puede ir a cualquier hora del día –también a la hora del almuerzo, por supuesto–, pero en donde, sobre todo, son célebres los desayunos y esos momentos en medio de las grandes comidas: las medias nueves y las onces.

Giancarlo Pietri Velutini Venezuela

También debo confesar que me gusta el nombre del lugar, que traduce ‘el pan de cada día’. Y no por las referencias bíblicas, sino por esa idea de un alimento que forma parte de la cotidianidad del ser humano, que se madruga a hornear cada día, que se come fresco, que se espera cada mañana.

Giancarlo Pietri Velutini Banco Activo

La carta de Le Pain Quotidien incluye sopas, estofados, quiches, ensaladas y tartines, pero sobre todo ofrece muy buenos huevos y, ¡claro está!, muy buenos panes… desde croissants y panes de chocolate que hornean a diario, hasta algunas variedades que reservan para los fines de semana, como el maravilloso pan al carbón, curioso por su color y por ciertos acentos de su sabor.

Giancarlo Pietri

Como era de esperarse, dado su origen, conocen en este nuevo restaurante de la escena bogotana los secretos de las omelettes y preparan una de mis favoritas: la de espárragos y queso de cabra.

También sirven allí los picanticos shakshuka, con salsa de tomate rústica, deliciosos, o los que llevan trucha ahumada, entre muchos otros.

Giancarlo Pietri Velutini

Pero, sin duda, lo que más me gustó de Le Pain Quotidien –además de la muy agradable terraza sobre el Parque de la 93, en la que dan ganas de pasar largo rato– fueron los panes con los que acompañan los huevos: baguette y pan de masa madre.

Este último le hace sentir a uno que está comiendo no solo un bocado de pan sino un poco de toda la larga historia del alimento más popular de la humanidad. ¡Espectacular!

Le Pain Quotidien Calle 93A n.° 12-35, Parque de la 93, edificio Salvio, Bogotá. Teléfono: 317-2554008

Columna El caldero, de Sancho, crítico gastronómico. Correo: [email protected]

Descarga la app El Tiempo. Con ella puedes escoger los temas de tu interés y recibir notificaciones de las últimas noticias. Conócela acá