Harvey Weinstein fue el primero de muchos poderosos de Hollywood que cayeron entre denuncias de acoso y abuso sexual, pero con todo y el surgimiento de movimientos como el #MeToo, este tipo de conducta está aún lejos de quedar atrás en la industria del entretenimiento.

El tema de combatir a depredadores poderosos está en la agenda, pero los casos siguen acumulándose, mientras sigue vigente la práctica por parte del entorno del acusado de encubrir su conducta, indicaron expertos

Harvey Weinstein fue el primero de muchos poderosos de Hollywood que cayeron entre denuncias de acoso y abuso sexual, pero con todo y el surgimiento de movimientos como el #MeToo, este tipo de conducta está aún lejos de quedar atrás en la industria del entretenimiento.

El tema de combatir a depredadores poderosos está en la agenda, pero los casos siguen acumulándose, mientras sigue vigente la práctica por parte del entorno del acusado de encubrir su conducta, indicaron expertos.

“En ese momento era impensable preguntarle a Gwyneth Paltrow o a Rosanna Arquette, ‘¿fue usted asaltada por Harvey Weinstein ?'”, recuerda Kim Masters, una periodista del sitio Hollywood Reporter que estaba investigando el acoso en el mundo del espectáculo antes de que el escándalo #MeToo surgiera.

Pero aún ahora, “escucho historias todo el tiempo que no llegamos ni cerca de publicar”, indicó a la AFP.

Los estudios y las agencias de representación mantienen la práctica de amenazar con demandas judiciales para tratar de evitar que las historias salgan a la luz, y solo toman medidas contra los individuos acusados una vez que su historia se hace pública.

“Cuando finalmente consigues destapar la historia, ahí sí dicen: ‘es algo que nos tomamos muy en serio'”, criticó Masters.

Y que se tome en serio es lo mínimo que se espera después de que en octubre de 2017 fuera publicada la investigación de dos periodistas del New York Times sobre la conducta de Weinstein que llevó al surgimiento del #MeToo y el Time’s Up.

Desde la salida del artículo, Weinstein fue acusado por otras decenas de mujeres, entre famosas y anónimas, aunque él niega haberlas acosado de cualquier forma.

El ganador del Óscar por “Shakespeare enamorado” y productor de filmes como ” Pulp Fiction” y “La ciudad del pecado”, enfrenta un juicio criminal en Nueva York desde el 6 de enero, separado del acuerdo por 25 millones de dólares al que llegó con otras mujeres a principios de diciembre.

“No hay duda de que en parte se ha roto ese secretismo sobre acoso y abuso sexual”, dijo Megan Twohey , una de las dos reporteras del Times que publicó la historia, a la revista Vanity Fair.

“Pero al mismo tiempo, no ha habido la reforma sistémica” que todos esperaban, añadió la periodista, señalando que aún es práctica común el uso de acuerdos financieros y cláusulas de confidencialidad como las que “ayudaron a ocultar la conducta de Harvey Weinstein durante años”.

“Progreso visible” Aunque muchos actores y actrices en Hollywood son reacios a hablar públicamente sobre el tema, otros han expresado temor o ira por lo poco que se ha abordado.

La actriz y modelo Emily Ratajkowski apareció en una reciente alfombra roja de Hollywood con las palabras “Fuck Harvey” (Jódete Harvey) escritas en su brazo con marcador negro.

Weinstein “no tendrá que admitir su mala conducta o pagar de su propio dinero” por ese acuerdo con las víctimas, escribió en un airado mensaje de Twitter.

La estrella de “Ratatouille “, Patton Oswalt, dijo a la AFP que la industria mostraba “mucho progreso visible”.

“Pero lo que me preocupa es aquello subyacente que no vemos” , añadió. “Uno lee las noticias, y dice ‘Dios mío’… Lamentablemente, tú sabes que eso continúa”.

Jodi Kantor, la otra reportera del New York Times que destapó el escándalo de Weinstein, dijo en la misma entrevista con Vanity Fair que “todo ha cambiado y nada ha cambiado”.

Kantor cree que la industria finalmente se ha dado cuenta de que intentar encubrir un caso es, en última instancia, más perjudicial en términos de reputación que enfrentarlo, pero Masters cree que aún “cualquier mujer que hable va a ser la que termine teniendo problemas y no la estrella (acusada)”.

Es una posición de la que se hace eco el TTIE, un laboratorio de ideas para la inclusión y la equidad conformado por escritores de televisión, quienes pidieron, en un encuentro con la AFP, no ser nombrados individualmente por temor a que sus carreras se vean perjudicadas.

“Creo que la gente sigue teniendo mucho miedo por sus trabajos y teme ser puesta en la lista negra”, dijeron.

La actriz Rose McGowan, quien ha hablado frecuentemente en contra del sexismo en Hollywood y en los medios, recientemente tuiteó: he estado “desempleada por casi cinco años, desde que empecé a impulsar la verdad y a luchar contra las mentiras”.

Hollywood tiene que dar un paso adelante, si no es por mí, entonces por mis compañeras que rompieron el silencio”, escribió. “Necesitamos que la gente dé un paso adelante por nosotros, como nosotros lo hemos hecho por ellos” . (E)