Confirmado / Si eres de las que piensan que la lencería sexy, unos zapatos rojos de tacón muy alto o quizá un vestido ceñido negro pueden ayudarte a conseguir o provocar un orgasmo, no estás ni tibia y te vas a sorprender con lo que leerás a continuación

Un estudio de la Universidad de Groningen (Holanda) concluyó que usar calcetines o medias durante el sexo aumenta en un 30% las posibilidades de llegar al orgasmo, ¡para ambos sexos!

Los investigadores encontraron que las parejas que usaban medias alcanzaban en un 80% de los casos el orgasmo, frente al 50% que iban sin una prenda encima.

¿Por qué las medias?

Las medias, además de calentar los pies y las piernas, si son largas, produce un calor que permite que el cuerpo mantenga una temperatura más constante.

Esa temperatura homogénea hace que la sangre no tenga que estar pendiente de irrigar las extremidades para evitar que se queden heladas, por lo que puede permitirse el lujo de irse a otras zonas: los genitales.

 
La sangre es la gasolina de los órganos sexuales: las erecciones se deben a que los cuerpos cavernosos del pene se llenan de sangre, y en el caso de las mujeres, el paso de sangre hace que el clítoris se ponga eréctil y aumenta la sensibilidad en los labios vaginales.

 
Más allá del sexo

Dormir con medias trae beneficios que van más allá de lo sexual. Según un estudio publicado en la revista Nature tener los pies calientes favorece, también, que conciliemos el sueño con más facilidad. El calor en los pies conlleva una determinada vasodilatación  que el cerebro interpreta como favorable para el sueño. En situaciones de frío, por el contrario, el cerebro se mantiene alerta, activo, para distribuir el calor en las zonas que más lo necesitan en lugar de hacerlo de forma homogénea.