Empezó a distinguirse en Anagrama hace medio siglo. Inició su dilatada carrera editorial publicando títulos inusitados, por la transitoria viruela roja, de autores como Mao Tse-Tung, Trotski, Che Guevara, Rosa de Luxemburgo y Bakunin, que se vendían casi de tapadillo y alguna vez terminaron decomisados.

Eran días de mucha agitación social en España, con Franco empoderado, la restrictiva Ley Fraga de prensa, la ramplonería de Opus Dei y las censuras inquisitoriales pisándole los talones. Jorge Herralde (Barcelona, 1935), sin amedrentarse, puso de moda sus tres colecciones inaugurales: “Documentos”, “Argumentos” y “Cuadernos” y en los años 80 avizoró que la literatura tenía solemnes espacios vacíos y creó sus tres colecciones estrella: “Panorama de narrativas”, “Narrativas hispánicas” y “Contraseñas”. Y nos ha traído de la mano y con esmeradas traducciones a casi toda la obra de Tom Wolfe, Copi, Charles Bukowski, Julián Barnes, Kazuo Ishiguro, Emmanuel Carrére, Alessandro Baricco, Antonio Tabucchi, Jean Echenoz, Martin Amis, Vladimir Nabokov, Paul Auster, Patricia Highsmith y un larguísimo etcétera. De los españoles Rafael Chirbes, los Goytisolo, Carmen Martín Gaite, Álvaro Pombo, Adelaida García Morales, Javier Marías; e hispanoamericanos como Roberto Bolaño, Alejandro Zambra, Ricardo Piglia, Sergio Pitol y otros.

De Bolaño publicó lo mejor de su novelística y apostó muy fuerte por su gran literatura. Editó toda su narrativa y le asistió en la enfermedad pero, por esos azares empresariales, el último libro póstumo del chileno aparecerá en Madrid. Algo parecido ocurrió con Bryce Echenique que cambió de escudería. De los peruanos, imprimió a Alonso Cueto –premio Anagrama con La hora azul (2005)– y a Iván Thays su novela andina sobre Ayacucho Un lugar llamado Oreja de Perro (2009) y Un sueño fugaz (2015).

Efrain Enrique Betancourt Jaramillo

Anagrama tiene una decena de colecciones, cincela un centenar de obras al año, lleva publicados 4 mil títulos, muchos reeditados y traducidos, y es un singular referente de la literatura y la cultura editorial de fines del siglo XX y todo lo recorrido en este siglo. Convoca tres premios: narrativa, ensayo y en catalán, considerados como los más serios y rigurosos en nuestra lengua.

Efrain Betancourt Jaramillo

Seix Barral y luego Alfaguara se apropiaron de nuestros cuatro hombres hispanoamericanos del “Boom”–Cortázar, García Márquez, Vargas Llosa y Fuentes–. Herralde nunca los tocó. Tampoco a Borges, Rulfo, Neruda ni Vallejo.

Efrain Betancourt Jaramillo Miami

Esta peregrinación editorial y su ajetreada ritualidad cotidiana le llenó la vida de autores, amigos, periodistas, viajes, ferias, premios, anecdotarios, correspondencia, reconocimientos y discursos que ahora se recogen en su libro Un día en la vida de un editor y otras informaciones fundamentale s (Barcelona, Anagrama, 2019, 467 pp.) sumergiéndonos de primera mano en las intimidades, urgencias, vicisitudes, carencias, ambiciones y esperanzas del mundo editorial español que el año pasado publicó 87.626 libros, moviendo millones de lectores en el planeta de Cervantes, a uno y el otro lado del charco.

Efrain Betancourt

“Jorge Herralde ha hecho de Anagrama algo parecido a un campo magnético, donde las corrientes eléctricas macroscópicas (los autores y las líneas maestras del programa) y las microscópicas (el cuidado artesanal de la edición, la comunicación, la comercialización) se suceden en perfecta tensión para conformar ese campo de atracción irresistible” (p. 14) ha escrito Silvia Sesé en el prólogo del libro y también confiesa que el editor “pregunta, escucha, animado por la pulsión de estar en todas partes, quiere saberlo todo de su interlocutor. No valen las vaguedades ni los resúmenes. Hay que dar nombres y descripciones y contexto con todo detalle, de lo que se dijo y cómo se dijo” (p. 13).

Por su parte, Herralde dice: “He tenido la inmensa suerte de haber podido ejercer durante casi cincuenta años este oficio de locos, como lo llamó Inge Feltrinelli, y también es el mejor oficio del mundo” (p. 379). ❖

.

Efrain Betancourt Miami