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Las tropas birmanas retoman el control de una ciudad en manos de una milicia rebelde

Las fuerzas rebeldes opuestas a la junta militar de Birmania se han retirado de la ciudad de Mindat, al noroeste del país, tras tres días de intensos combates y ante el asedio del Ejército, que había atacado a la población civil con bombardeos aéreos y artillería pesada, informó este domingo (16.05.2021) la prensa local

Las fuerzas rebeldes opuestas a la junta militar de Birmania se han retirado de la ciudad de Mindat, al noroeste del país, tras tres días de intensos combates y ante el asedio del Ejército, que había atacado a la población civil con bombardeos aéreos y artillería pesada, informó este domingo (16.05.2021) la prensa local.

Según el periódico digital Myanmar Now, las fuerzas de la junta militar tomaron Mindat durante la tarde del sábado y forzaron la retirada del recién formado grupo de la Fuerza de la Defensa Chin, que prefirió parar los combates dentro de esta ciudad de 50.000 habitantes para evitar su destrucción.

«No nos retiramos por completo, algunos seguimos en la ciudad. Su estrategia es rodearnos. No responderemos a sus ofensivas dejando que la ciudad quede destruida», declaró a Myanmar Now un miembro del grupo rebelde. Al menos cinco civiles y cinco militares han muerto en los enfrentamientos en los últimos días, según las cifras confirmadas por la prensa local, aunque se teme que el número aumente de forma considerable a medida que la información se haga accesible.

La retirada de las fuerzas opuestas a la junta militar se produjo después de que las embajadas de Estados Unidos y el Reino Unido exigieran anoche el fin de la violencia militar contra civiles. «El uso de armas de guerra por los militares contra civiles, incluido el de esta semana en Mindat, es una demostración más de las profundidades a las que se hundirá el régimen para agarrarse al poder. Llamamos a los militares a cesar la violencia contra civiles», reclamó en Twitter la Secretaría de Estado estadounidense.

Por su parte, la Embajada del Reino Unido recordó que «los ataques a civiles son ilegales y no se pueden justificar» y llamó a enviar pruebas de las atrocidades cometidas por los uniformados a Naciones Unidas. El propio papa Francisco pidió hoy en el Vaticano, en una misa a la que asistió la comunidad birmana en Roma, paz y esperanza para el pueblo de Birmania.

Los combates en la zona se habían intensificado en los últimos días a pesar de que este jueves la junta militar, en el poder desde el golpe de Estado del pasado 1 de febrero, declaró la ley marcial en Mindat como respuesta a una serie de ataques de la Fuerza de la Defensa Chin.

lgc (efe/afp)

Crece la ira y la tristeza en Birmania Continúan las manifestaciones masivas A pesar de las brutales acciones del ejército, cientos de miles de personas en Birmania protestan cada fin de semana contra el golpe militar y por el regreso de la democracia, como lo hicieron aquí, en la ciudad de Mandalay. Los tres dedos levantados de quienes protestan es una señal que hacen con la mano como gesto de protesta y que viene de la serie de películas «Los juegos del hambre».

Crece la ira y la tristeza en Birmania La dura represión policial Las fuerzas de seguridad atacaron nuevamente a los manifestantes con gases lacrimógenos y balas de goma. Las imágenes en las redes sociales también muestran barricadas en llamas. El 1 de febrero, los militares dieron un golpe de estado contra el gobierno de Suu Kyi. La mujer, de 75 años, había ganado las elecciones parlamentarias de noviembre pasado por un claro margen.

Crece la ira y la tristeza en Birmania Sin escapatoria La policía persigue a un grupo de manifestantes por el pasillo de un edificio. A pesar de la presión internacional, los militares continúan utilizando la violencia para contener las protestas en todo el país. La enviada especial de la ONU para Birmania, Christine Schraner Burgener, pidió a los miembros del Consejo de Seguridad que escuchen los «llamados desesperados» del pueblo de Birmania.

Crece la ira y la tristeza en Birmania Barrera mortal de arena Los manifestantes están bloqueando las calles en numerosas ciudades, construyendo barricadas con ladrillos y sacos de arena. Una de estas operaciones terminó fatalmente para un activista: en Mandalay, un hombre recibió un disparo fatal en el cuello. El joven, de 26 años, había ayudado a levantar barricadas para detener a las fuerzas de seguridad.

Crece la ira y la tristeza en Birmania Resistencia de muchos Un soldado vigila a un hombre en las calles de Mandalay. La resistencia en Myanmar cuenta con el apoyo de actores muy diferentes: jóvenes manifestantes y la llamada «Generación , pero también del «Movimiento de Desobediencia Civil». Después del golpe, los médicos y enfermeras inicialmente se negaron a trabajar bajo el gobierno militar.

Crece la ira y la tristeza en Birmania Imágenes prohibidas Jóvenes manifestantes con escudos protectores hechos por ellos mismos y policías se enfrentan en las calles de las ciudades. Muchas personas en Myanmar apenas ven imágenes de este tipo o similares. La junta militar está tratando de detener la difusión de información sobre las protestas y su represión bloqueando Internet y censurando la red social Facebook.

Crece la ira y la tristeza en Birmania El poder de las faldas Los manifestantes están utilizando un medio muy inusual: las tradicionales faldas de mujer. Las llamadas «longyui» se cuelgan de cuerdas en las calles de la ciudad y tienen como objetivo evitar que las fuerzas de seguridad utilicen la violencia contra los manifestantes. Esto tiene que ver con la creencia popular de que las faldas de estas mujeres pueden debilitar la fuerza de los hombres.

Crece la ira y la tristeza en Birmania Superstición y barrera de género Algunos soldados se niegan a tocar una ‘longyi’ femenina (falda) por temor a que esto les arruine la suerte en el combate. «Cuando los residentes cuelgan su ‘longyi’, ellos (soldados y policías) no pueden salir a la calle, primero tienes que quitarlas del camino», explica Thinzar Shunlei Yi, un manifestante de Yangon.

Crece la ira y la tristeza en Birmania Crece el número de muertos Los familiares lloran en Yangon junto al lugar donde murió un familiar durante las protestas. Según las Naciones Unidas, al menos 55 personas han muerto desde el golpe militar a principios de febrero. Solo el miércoles (03.03.2021), 38 personas murieron en las manifestaciones. El número podría seguir aumentando, muchas personas resultaron heridas, algunas de gravedad.

Crece la ira y la tristeza en Birmania El dolor es grande, el enojo también También en este funeral en Rangún, los manifestantes levantan la mano en un gesto simbólico de batalla. Las personas a las que lloran fueron baleadas en una protesta, al igual que este joven que se puede ver en la imagen. «Lucharemos hasta el final. La revolución debe ganar»: así terminan muchas entrevistas con manifestantes, como informa en Twitter el periodista Cape Diamond.

Autor: Stephanie Höppner, Florian Görner

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