El Clarín / A punto de coronar su centenario, la Baselworld es la feria internacional de la alta relojería suiza en donde las marcas insignes muestran al mundo la mecánica de su precisión desde 1917. Desde el último año, la tecnología comenzó a filtrar sus novedades en el tradicional encuentro de Basilea. En la edición actual, las firmas informáticas subieron la apuesta y buscan dotar de diseño a su preciado hardware.

Las puertas del pabellón principal se entornaron para recibir (desde el miércoles pasado hasta pasado mañana) a más de 150 mil concurrentes que se deben al lujo y la puntualidad. En los distintos pabellones se reparten 1.500 representantes de 40 países, que exhiben puestos adornados con áureos ornamentos, repartidos en una superficie de 141.000 m2.

Desde que Apple, marca aspiracional por excelencia, colgó de una vitrina su iWatch de oro y le puso la etiqueta del precio, los fabricantes del esplendor se sintieron amenazados y comenzaron a embutir chips entre sus piezas de acero quirúrgico. 

Como el balance resultó favorable y la fórmula dio positivo, muchas firma tecno apostaron por sumar glamour. Samsung selló su pacto con el mundo de la moda y mostró la versión de lujo de su Gear S2, firmada por el joyero Grisogono. El smartwach vendrá en oro rosa con 56 diamantes blancos o bien, con la caja en acero inoxidable negro y 71 diamantes negros, envuelto por un brazalete adornado con el característico galuchat de la firma. El detalle cibernético está en el bisel dorado, que gira libremente para permitir a los usuarios acceder a la biblioteca de aplicaciones y funciones del Gear S2, incluyendo las notificaciones y los registros de actividad física.

Si de encanto se trata, el Diagono Magnesium del joyero italiano Bulgari incorpora un chip criptográfico y una antena invisible para realizar pagos a través del sistema de Comunicación de Campo Cercano ( NFC). El reloj transmite un certificado digital para poder utilizar la aplicación Bulgari Vault. El propietario es la única persona que tendrá acceso al contenido, guardado con un nivel de seguridad similar al de los bancos. Su valor está en torno a los US$ 4.600.

Ante la mirada incrédula de los maestros relojeros, el sistema operativo Android Wear tuvo su desembarco oficial en la feria helvética con sendos modelos de Nixol, Fossil y Michael Kors, que combinan el encanto tradicional del trazo único con los servicios de conexión digital. Y si bien ninguno ofreció detalles sobre las funciones de las que dispondrán, se sabe que el precio base rondará los 280 dólares.

El fabricante Fossil, que había presentado el Q Founder en la edición anterior, redobló la apuesta y anunció los Q Wander de 44 mm y Q Marshal de 46 mm, dos nuevos modelos basados en una pantalla LCD circular, de diseño elegante para mujer y hombre, que saldrán a la venta en correas de cuero, silicona y metal. 

La firma Michael Kors, tuvo su incursión en la tecnología con la línea Access, con un aparto para hombres y otro destinado al público femenino. Como particularidad, los dueños de estos relojes podrán disponer de pantallas (watchfaces) exclusivas de Michael Kors, al mismo estilo que han hecho ya otras marcas como Nixon, Tag Heuer o Fossil.

Otra marca que ofrece su propia interpretación del reloj inteligente es Tissot con su modelo Smart-Touc, basado en los populares modelos T-Touch Solar. Gran parte de la esfera del reloj está recubierta por células fotovoltaicas que se nutren de la luz ambiental para recargar la batería, que, según prometen, otorgará un año de autonomía. Su valor estará en torno a los mil dólares.